martes, 26 de abril de 2011

IRLANDA EN GUERRA.- Resuelta pacíficamente ya.



Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa,
y que no haya entre vosotros divisiones,
Sino que estéis perfectamente unidos
En una misma mente y en un mismo parecer.
(1ª Corintios 10).
Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo)
Pero si os mordéis y os coméis unos a otros
Mirad que también no os consumáis unos a otros.
(Gálatas 5:14,15).
 
Doy gracias a Dios, de que no tengo poder alguno para matar o dar vida a ser humano alguno. Sería, de poder hacerlo, algo insoportable para mí. No deseo pues ningún poder terrenal, fuera del que Dios proporciona a cada uno de los mortales.
Hace bien poco tiempo la organización terrorista IRA, que pretende defender los derechos católicos del Ulster, pedía perdón por las víctimas causadas “no militares”, en los que ellos consideran como enemigos del catolicismo y los derechos de los católicos en el Ulster (Irlanda del Norte). Estos son los llamados “daños colaterales”.
Después pareció que los protestantes no estaban conformes con el iniciado “proceso de paz” y con su desarrollo, por lo que “rompieron la baraja". Y siguieron las matanzas. Dos organizaciones “unionistas” (protestantes), se declararon fuera del proceso de paz, hasta que el católico IRA, no diera muestras claras de respeto a los pactos, entregando el armamento y dando con muestras inequívocas, querer de verdad la pacificación del país.
Volvieron de nuevo a combatir. Ni unos ni otros se fían y el vuelo de las campanas de la paz ha de ser detenido de nuevo, y el futuro se vuelve incierto por enésima vez. Como vemos todo esto no es muy “cristiano”. Ahora parece, que la política intenta solucionar lo que el amor cristiano no ha podido reinar y arreglar.
Se cometen horrendos crímenes, en nombre de unos derechos (no discutiremos ni entraremos en esto), que tienen un componente, no solo territorial y social, sino netamente religioso. Cualquiera que contemple esta situación característica del cristianismo histórico, se lleva las manos a la cabeza y advierte (por que se lo ponen delante de sus ojos los mismos “cristianos”), que ese no es el camino de la paz, la reconciliación, ni la prosperidad de una nación, saturada de odios entre “cristianos”. En esta situación, no se pueden dar las condiciones de realizar un verdadero diálogo.
Y si alguna vez se consigue la paz, será por imposición de los poderes políticos o de intereses distintos, pero no por el amor que debería prevalecer y presidir las relaciones entre cristianos, cualquiera que fuera su forma de concebir el correcto culto a Dios. A Jesucristo que es príncipe de la paz, pero allí no le dejan serlo, sino más bien es el motivo de la rencilla y el crimen entre comunidades “cristianas”.
A mí, como cristiano, no me extraña que en sociedades de otras creencias se den toda clase de conflictos y masacres, pero si me quieren convencer estos beligerantes de que hablamos, de que son cristianos, no lo aceptaré jamás. Los que estas barbaridades perpetran con mutuo perjuicio, tendrán que hacer una paz tan desfavorable como quieran, pero ni un solo día, ni una sola hora deben seguir con esta horrible situación. Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? (1ª Corintios 6:7).
Pero para ellos, es mejor salirse todos con la suya, con lo cual caen en lo que dice el santo apóstol: ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. (Santiago 4:1,2)
Comunidades cristianas, que no pueden tener hacia otras, cualquiera que sea su credo, aun errado según el parecer de los otros, pero comunidades y hombres y mujeres que buscan la paz, y la siguen por respeto a quien ellos dicen ser su Señor: pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. (Juan 10:26).
Lo que hacen no es cristiano, digan lo que digan y quién lo diga. Disculpen la petulancia. Sé, que en todo hay motivos, todo lo legítimos que se quiera, pero el cristiano no ha de albergar odio en su corazón, y menos cultivarlo. Todo lo que él crea que hace para Dios, no vale nada: Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.
Laváos y limpiáos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. (Isaías 1: 15, 16,17,18).
Todavía (y esto, por conceder) si hubiera hambres, esclavitudes, o situaciones extremas, podría pensarse que era todo fruto de una extrema situación, pero esto no se da. Por tanto, todo cuanto acontece es fruto de la ambición, de las creencias, y la envidia entre sí. En todo lugar hay problemas y carencias, y no se matan con tanta vesania.
No, por favor, no se trate de dar justificaciones que no son admisibles, ni puede admitir nadie que tenga que ver con el cristianismo sentido en su interior. No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes. (Isaías 1:13).
Hay otra realidad que guste o no, se produce en esta furibunda y empecinada enemistad. En la prensa y en otros medios de comunicación españoles, se dice cuando se ha producido uno de esos execrables crímenes: “un fanático protestante asesina a un católico.”
Si la víctima es mujer, sacerdote o niño como “daño colateral”, se resalta la circunstancia todo lo que se puede a fin de (cómo se dice en el argot periodístico) “hinchar el perro” o sea, magnificar y resaltar al máximo la noticia.
En cambio si la victima es protestante se dice casi de pasada: una nueva víctima en un atentado del Ira. Nada de protestante o católico. La alternativa es la siguiente tan sencilla. O fanáticos protestantes o solo el IRA. Eso es encubrir la verdad y eso es impropio de cristianos. Que digan que luchan por territorio, independencia, etc. pero no por diferentes credos.
Es así, dicho con más o menos énfasis, para que se fije en la mente de quien lo lea. Las gentes aceptan la noticia tal cual y los protestantes son adecuadamente demonizados. Y eso no hace falta para sostener el propio credo. La verdad se defiende por sí sola, cuando la dejan.
En Inglaterra por el contrario la gente achaca a los católicos la culpabilidad, y ser los autores de los disturbios y de la desdichada situación. ¿Y estamos hablando de cristianismo? Las admoniciones de las respectivas iglesias son dejadas de lado, ignoradas y puestas en solfa, cuando debería bastar la autoridad de sus jerarquías para parar tamaño dislate.
No concibo otra clase de cristianismo que el que se excede solo en el amor a las personas, por que es el amor de Cristo y: El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor. Si lo que hay es odio, envidia, malas intenciones, agresiones externas e internas, eso no es cristianismo, lo diga quien lo diga.
Conviértanse al Señor, hagan cuentas de lo que vale su salvación o perdición eternas y que todos, para lo bueno o lo malo, se reconcilien y den honor y dignidad a Cristo, sin ultrajarlo, como lo hacen cada día ante el regocijo de los incrédulos. Y Dios juzgará la verdad en el día de su manifestación.
Que todos puedan presentar la paz; y quien más sacrifique de ventajas propias en pro de conseguirla, pienso que hallará más misericordia que el que por salirse con la suya, continúe esta sangrienta trayectoria.
Y termino este insolente y atrevido trabajo, con un dicho de Jesús: ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? (Lucas 6:46).

domingo, 24 de abril de 2011

JOSÉ MARÍA DÍEZ-ALEGRÍA


 
      Me escribe un amigo y me cuenta todos o casi todos los tópicos que se dicen contra las denominaciones cristianas y, en España, contra la Iglesia Católica ampliamente mayoritaria. No me importa lo que los incrédulos digan  a cuenta del cristianismo. Para eso hay respuesta, pero me fastidia, y mucho, lo que dicen aquellos que se llaman a si mismo cristianos. Son tan abundantes y diferentes, que es difícil dar repuesta a todos que además no quieren oírla..

      Verán; yo era un admirador o fan de Diez Alegría, en cuanto a que mantiene diferencias con la Jerarquía, que no siempre está a la altura de personas que dicen portar consigo la unción del Espíritu Santo. Son hombres y muchos están influidos del espíritu del mundo, y como tales caen en los usos del mundo, que consiste según parece en hacer grandes cantidades de adictos, y repudiar a los que, según Jesús, fustigan los escándalos y desviaciones a lo largo de siglos, cosa que de también muchas ocasiones es promover el odio a la Iglesia de Dios. ¿No habló Jesús de manada pequeña?
      
     Diez Alegría dice en palabras bien claras, que Dios ha de salvar a todos los hombres, y eso no se puede admitir. Esa afirmación declara por si misma, que la fe no sirve para nada y que Stalin, Mao, Pol pot, etc.,  son lo mismo ante Dios que el padre Damián, tan desconocido por unos y tan conocido de Dios, San Francisco, o los mártires producidos por el prejuicio y la intolerancia por  unos y por otros. No es que trate de afirmar que los méritos de los hombres sean algo ante Dios, pues la fe la sangre de Jesús es la que salva 
       
     Cuando este sacerdote ex jesuita habla de sacrificio, de pobreza, de solidaridad, ahí estoy yo con el. Cuando se constituye en teólogo, con harto sentimiento he de estar en desacuerdo. Ninguna iglesia cristiana, sea cual sea su denominación, dice que el infierno no existe y que no habría diferencia entre el malo y el bueno por la sangre de Jesucristo. Y así dice el profeta: Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho El Señor. (Malaquias 4: 2,3)..
         Que algunos, dentro de la Iglesia Católica, se atrevan a decir estas y otras cosas sobre la resurrección del Cristo y sobre la gran encomienda o gran comisión, me parece mucho más grave que lo que se pueda decir de la jerarquía eclesial, y de lo mal que lo hacen algunos clérigos, pastores, misioneros, etc. Estos fracasos de hombres y por hombres, son de naturaleza humana, pero la negación de lo que expresamente dijo Jesús me parece un disparate gordísimo, que es más punible aun que la propia herejía en otros temas menos sensibles y menos vitales para el seguimiento del Señor.
      
     Si el no cree en la función papal ni en una jerarquía (mala o buena, guste o no, allá cada cual), reniega de su misma legitimidad. Dios es Dios de orden y armonía. Como personas fallamos estrepitosamente en muchos momentos (la tentación es más fuerte contra los que mas responsabilidad tienen), pero la fe en la sangre de Nuestro Señor Jesucristo, nos libra de todo pecado.
      Ciertamente es enorme responsabilidad la conducta y doctrinas de los que gobiernan, porque según Jesús, al que más se le dio, mas estrechas cuentas se le pedirán. (Lucas 12:48) Aquí acuso una enorme decepción por causa de estas afirmaciones del sacerdote, que derriban de mis ojos otro idolillo que me había hecho. Para mí, Diez Alegría, se ha pasado demasiado con sus afirmaciones, eso si, entreveradas con ideas muy saludables. Cuando uno se sale del camino, es difícil no alejarse más.
     
     ¿Quién no desea una Jerarquía católica decentita y perfecta? ¿Y unos pastores de cualquier denominación, perfectos y de claro y hermoso ejemplo ante los demás? Por conductas erradas y prudencias que tal vez (digo, tal vez), sean cobardías o falta de confianza en Cristo, ¿ya está desechada la doctrina que desde dos mil años, (y más aun, milenios si contamos los profetas, etc.) venimos defendiendo contra todo enemigo de Cristo? ¿A eso hemos llegado? A donde vamos a parar con tanta “modernidad”.
       No quiera Dios precipitar su acción para castigo de los malos, y consecuente beneficio de los salvos de la ira de Dios, sin que antes no hayamos hecho la penitencia pertinente, que no es ni más ni menos que la afirmación de Pablo apóstol: el justo por la fe vivirá. (Galatas 3:11) Allá otros con su responsabilidad. Eso no es cosa nuestra.

Rafael Marañón  1 de Noviembre de 2010
AMDG.

sábado, 23 de abril de 2011

escritosypoemasderafaelmaranon: COMENTARIO AL BLOG DE FELIPE

escritosypoemasderafaelmaranon: COMENTARIO AL BLOG DE FELIPE: " Estimado Felipe; no puedo estar más de acuerdo contigo. El juicio de las personas está prohibido en las Escrituras (no de los hechos), y ..."

COMENTARIO AL BLOG DE FELIPE

 

Estimado Felipe; no puedo estar más de acuerdo contigo. El juicio de las personas está prohibido en las Escrituras (no de los hechos), y el verdadero seguidor o por lo menos simpatizante, aporta siempre algo o mucho de misericordia a la persona, aun cuando el acto en sí sea, no motivo de discusión, sino realmente cosa mala. Entiendo que los criminales de ETA tienen sus motivos, como los tienen todos los que piensan o hacen cualquier ora cosa. Los motivos pueden ser buenos o malos, pero son sus motivos.

Aquí podemos hacer dos distinciones importantes; el que va acusando en absoluta contradicción con las enseñanzas de Jesús, y el que va diciendo los males que suceden, por causa de la degradación y corrupción de la humanidad. El ejemplo de ETA es que quieren un País Vasco independiente y naturalmente, marxista. No creo que por esa aspiración (todo lo legítima que se quiera, no se puede ir matando gente y atropellando derechos de otros) Y todavía si estuvieran oprimidos y aplastados en la miseria, aun tiene cabida, pero ellos están muy prósperos y llenos de sí mismos.

No hay derecho a que un tipo que tiene millones (cualquiera sabe como los ha ganado), tenga un yate de tropecientos millones, un jeque un auto de plata, o un señor cualquiera (rico), disfrute de tantos derroches, habiendo tantas criaturas abandonadas en las peores situaciones imaginables.

Es por eso, que haciendo abstracción de la conducta de cada cual, el mensaje evangélico hable de mansedumbre, compañerismo, lealtad, veracidad, honradez, fiabilidad, y en fin todas las virtudes morales, deseables en cualquiera que tratara con nosotros. Por lo menos, yo quisiera que todo el que a mí se acercara, fuera así, y pudiera tener la confianza de tratar con alguien fiable y lógico.

Pero ¿se puede confiar en alguien hoy día? El mismo individuo que tú mencionas (espero no ser yo), es un tipo repugnante si dice basar su moral y su proclamación, en tirar piedras contra los demás, porque no se adapten a su idea de cómo han de ser las cosas. Idea, que puede hasta ser de lo más cambiante según las circunstancias.

Por lo que a mí respecta y desde hace muchos años he procurado seguir los pasos de Jesús, que nunca hizo mentira, ni violentó a nadie para que le siguiera. Hasta una vez que dudaban los adversarios, dijo a sus discípulos: Y vosotros, ¿queréis irse también? Él no buscaba rangos, ni popularidad de las gentes, sino a dar testimonio de que el Creador quiere el bien de sus criaturas, y que sabe lo que hace mejor que nosotros mismos.

Por lo demás querido Felipe traspiras honestidad, y eso es algo que yo aprecio enormemente. Tienes mi respeto, y tengo gusto de comentarte, aunque sea demasiado largo, a tu escrito que rebosa verdad en muchos casos.

Mientras recibe el testimonio de mi gratitud y solidaridad con lo que piensas, aunque -como he hecho- aporte unas pocas, si no discrepancias-, sí matizaciones que son buenas en los diálogos. Cada cual, busque su verdad. Yo creo que hay solo una, pero entiendo que otro haga lo que yo hice durante muchos  años, buscarla. Después de muchos vericuetos me encontré con la montaña del Evangelio y allí puse mi apuesta.

No es cuestión de ser más o menos bueno (que también9 sino de un pacto con Jesús que es el que realmente se merece que se le diga SÍ, SEÑOR. Este pacto nos obliga a ambos y hasta ahora solo he fallado yo. Por que a veces no busqué su dirección, sino lo que yo creí neciamente que era mejor camino. Perdí, pagué y doy gracias porque ahí quedó la cosa. Y aquí termino porque este tema tiene para muchas páginas.

Otra opinión también es respetable.

Rafael Marañón 23 de Abril de 2011

 



LA LEY DE DIOS



Hay palabras, que dan la impresión de que se desconocen (aunque las sepan) no solo por los paganos, sino por los numerosos cristianos que andan a la gresca con Dios porque creen que no son bien tratados por Él. En las interminables pérdidas que a lo largo de la vida padecen todos los humanos, el incrédulo o ignorante atribuye a Dios todos los males que le sobrevienen, como si estos en vez de provenir la mayoría (que es lo que analizo aquí) de su propia codicia y deseos engañosos, sobrevinieran de la inquina de Dios sobre él.

Así oímos continuamente la cantinela de que Dios es cruel, y que castiga demasiado las “pequeñas” faltas que los humanos cometemos. La ley de Dios y los requerimientos de Jesucristo, son algo que va encajado perfectamente con la ley natural. El hombre desbocado y lanzado a su albedrío que siempre es limitado, se dedica con fruición a vulnerar los preceptos de la naturaleza. Después cuando le llegan las consecuencias clama indignado ¿Qué he hecho yo? Y sabe muy bien lo que ha hecho. Su autoindulgencia no es compartida por la naturaleza, y por tanto le pasa factura. Cada cual, que mire su propia vida a ver que ve.

Cuando hay una inundación y derriba casas y propiedades es porque se ha construido y apropiado de lo que pertenece al agua, y se han vulnerado las leyes del agua, que por ley natural es la usuaria del tal lugar. Puede estar muchos años sin usarla, pero sigue siendo por donde ella va a encauzarse cuando lleguen temporadas de fuertes lluvias, se quiera o no.

He visto a través de mi ya larga vida, catástrofes que se deben exclusivamente a que le hemos cortado el paso natural a los cauces, o a las erupciones volcánicas, al mar, etc., y la naturaleza no perdona. Es como un animal salvaje que aparentemente está domesticado, pero que en un determinado momento hace surgir su naturaleza animal en un mordisco o en otra agresión cualquiera. ¿Hay algo más natural y deseado que la paz? O la justicia, o la generosidad, o el servicio a los que alrededor nuestro requieren ardientemente ser apreciados (no despreciados como suele ser lo habitual), ser ayudado en momentos de dificultad.

La misericordia, el perdón, la sobriedad, el patrimonio de la Tierra, la protección al débil, la equidad, etc. etc., y tantos conceptos de vida como por naturaleza corresponde a todos poseer, que tanto se admiran en algunos, y tanto se alaban por todos. La Biblia dice que la ley de Dios es lámpara a nuestros pies y es lumbrera en el camino del humano, y que se ha dado para que las personas sepan por donde circular en la vida sin tropiezos o derivaciones perniciosas.

Podría enumerar casos y casos, pero si nos advierten de que un camino o una carretera o una calle, está atascada o se han producido desprendimientos de rocas o hay peligro de ello, todos comprendemos que si alguien haciendo caso omiso de estas advertencias se atreve a desafiarlas, es muy probable que pague su temeridad; y todos comprenderán que no debió de hacer aquello, porque sabía que había un peligro casi cierto en vulnerar el mandamiento de abstenerse a ir por semejante peligroso camino.

Así es que la ley de Dios, no es vindicativa ni castigadora; lo que solamente pretende es enseñar a los humanos a sortear limpiamente tales peligros, escuchando y poniendo en práctica sus reconvenciones y directrices para no sufrir cada dos por tres las consecuencias de la vulneración de estas ordenanzas, que solo van dirigidas a que vivamos mejor y más protegidos, a veces de nosotros mismos. Si queremos libertad, debemos también hacernos responsables de ella.

Es lo que todo padre que sea buen ciudadano y quiera lo mejor para su descendencia, diría a sus hijos e hijas para que estuvieran a salvo de las calamidades, y sean felices en esta Tierra que pisamos. Así es Dios para nosotros. Jesús tomó sobre sí estas desobediencias que practicamos por nuestro natural no redimido (porque no queremos), y murió por muerte cruel, a manos de los mismos que hubieran debido defenderle y regocijarse de tenerlo entre ellos, porque durante toda su vida terrenal entre los hombres, pasó haciendo el bien.

Tenemos la ley de Cristo que es para bien de toda la humanidad. Hagamos todos un stop en nuestra vida, y miremos si lo que está dicho por Jesús es lo que nos conviene. Comprobaremos que todo lo que Él dijo sobrepasa ampliamente cualquier sabiduría de los hombres por muy sabios y certeros que hayan sido o sean. Pidamos con fe y sosiego y comprobaremos las dulces palabras de Jesús cuando nos conmina a que lo hagamos. Ya no estaremos solos por lo que en adelante podremos pedir sabiendo que sobre la voluntad de Dios todo es lícito, y Dios está atento a nuestras peticiones. No pidamos gollerías, sino lo que sepamos que es agradable y perfecto como es su voluntad.

Rafael Marañón

AMDG
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Un toquecillo Bíblico.- VRV 60

De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.

La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.

También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo. En aquel día no me preguntaréis nada.

De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido (Juan 15)
Estos escritos son para todos
A los cristianos les pido que lo divulguen ampliamente

































viernes, 22 de abril de 2011

UN ANDALÚ JARTICO

Alcalá la Real  (Jaén)

Estoy harto. Tan harto que ya no sé si decirlo, escribirlo, gritarlo, o ponerlo con hache intercalada.
 
Harto de que a los andaluces se nos etiquete de vagos, sin criterio, apesebrados, subsidiados o incultos.
Harto de que se nos asocie únicamente con el flamenco, la juerga, los toros y el vino.
 
Harto de Loperas y musho-beti, de cuentachistes, de famosillos de tercera división, de Malayas y Faletes.
Harto de ver en las series de televisión los papeles de criada analfabeta o tontito con acento andaluz (¿y ningún presentador de informativo con nuestro acento?).
 
Harto de ver programas de zapping con el patético programa de Juan y Medio mofándose de nuestros ancianos en busca de pareja, dando la imagen de personajes grotescos.
Harto de nuestra imagen de sociedad subsidiada, cateta y sin criterio. Cansado de que se menosprecie nuestro acento.

Harto de ver andaluces que únicamente triunfan en el programa de Patricia, Gran Hermano y similares.
Harto de Jesulín, de Pozi, de Pantojas y Jurados. Harto del risitas y el peíto, de Romerías del Rocío y Feria de Abril.
 
Harto de la duquesa de Alba (a la que hicieron hija predilecta de esta tierra, tócate los pirindolos) de su hija, de sus hijos, de su yerno y sus trajes de flamenca.
Harto de toreros que se lían con fulanas, del botijo y la pandereta.
 
Harto, cansado, hastiado, aburrido me tienen.
Ojalá alguna vez los medios se acuerden de los millones de andaluces que se levantan cada mañana para levantar esto, o de nuestros padres y abuelos que emigraron hace décadas a Suiza, Cataluña y País Vasco para trabajar donde nadie quería.
 
Ojalá quien habla de nuestra incultura se acuerde de Séneca, Maimónides, Averroes, Góngora, Bécquer, Alexandre, Lorca, Juan Ramón Jiménez, Machado, Falla, Zambrano, Picasso, Velázquez, Murillo, Alberti, Carlos Cano, Gala, Luis Rojas Marcos, García Montero, Sabina…
Ojalá se acuerden de que hablamos con acento andaluz abogados, marineros, médicos, albañiles, arquitectos, camareros, taxistas, prostitutas, jueces, enfermeras, empresarios, policías, obreros, agricultores, se acuerden de millones de personas que se parten los cuernos cada día desde Palos hasta el Cabo de Gata, millones de andaluces que siguen haciendo Andalucía más allá de Despeñaperros…
 
Ojalá este correo lo leyera mucha, mucha gente. Ojalá diera la vuelta al mundo, aunque me temo que se quedará perdido en el inmenso océano de internet.
También podría suceder que este post se expandiera por la red, que los andaluces lo enlazaran a través de facebook, tuenti, o twitter, que se difundiera por email y llegara todos los rincones del mundo, eso ya lo dejo en tus manos.
Sin acritud  (DICE ÉL) Yo lo pongo aquí.

jueves, 21 de abril de 2011

MODIFICACIÓN, O EVOLUCIÓN



Hola, amigo Julio: no, no temo responderte. Lo que ocurre es que yo soy mal maestro, porque no sé enseñar. Lo que a mí me parece claro, no sé comunicarlo adecuadamente, y siempre me sale algo inadecuado para lo que tú quieres saber. Pero quiero responderte.

La unidad de la humanidad procedente de un tronco común, parece que está más que establecida científicamente y San Pablo pudo decir hace dos mil años: Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. (Hechos 17:26, 27, 28).

Ya ves que San Pablo no tenía idea como ahora de los grupos sanguíneos, pero sí se atrevió a establecer que los hombres somos de una misma sangre y por tanto un solo tronco de creación. La Biblia, ahí como en todos sus escritos tiene razón, y hemos tenido que esperar dos mil años hasta que la ciencia descubra que todos los hombres somos iguales. Si requiere hacer una trasfusión a una persona de raza negra, podemos suministrársela de un blanco, de un indio, o de un amerindio, porque todas valen entre sí.

Eso significa que todos procedemos de una sola persona, porque no cabe salir por la tangente diciendo que ha sido una evolución paralela. Eso no es posible; sin querer ser grosero, los órganos sexuales del macho y de la hembra evolucionan también ajustados y adecuados. Yo no soy un erudito en estas ciencias, pero me doy cuenta de las cosas y casi empíricamente las fijo en mi mente.

Las lenguas indogermánicas tienen, sin aparente conexión, una serie de nombres que se nota que son de un tronco común para todas ellas. En escrito aparte te puedo ilustrar sobre esta característica que abunda, de forma definitiva, en la demostración de un solo padre de toda la humanidad. Esta información, procede de un estudio bastante pormenorizado y que tengo que buscar,; y en lo de buscar fracaso siempre.

Siguiendo el hilo, podemos ver como la perdiz ártica es blanca, y la de nuestras latitudes de color. Es el mismo animal adaptado a dos climas distintos, aunque su morfología corporal es igual en las dos variantes. Del mismo modo el lobo, el perro, y casi todos los mamíferos comunes. Adaptación, ¡claro que sí! Los boers (holandeses) en África, cuando llevaban varias generaciones viviendo allí, adquirían rasgos negroides y la piel se les tornaba intensamente oscura. Quien conozca a los holandeses, comprobará que son esbeltos, casi todos rubios, y de ojos claros adaptados al clima imperante en su país. En África se confunden con los mulatos

Las abejas, en todas partes son casi iguales, con la adaptación propia del lugar en donde habitan, pero todas adoptan la celdilla hexagonal para aprovechar al límite el espacio para sus panales y producen la misma miel. Las hormigas en sus distintas variantes son todas hormigas, y así podríamos hace un catálogo interminable.

Darwin en su libro EL ORIGEN DE LAS ESPECIES al que por cierto no ha leído nadie que yo conozca, se inclinaba más bien por una adaptación al medio de todas las criaturas, pero los genes son idénticos en la misma especie. Esa evolución y adaptación no se debe negar, pero la impronta que permite evolucionar o mejor dicho con Darwin, modificar, está fijada en sus genes, como la moderna biología ha demostrado con tantas aplicaciones, que de no ser bien manejadas pueden derivar en perversión de lo que Dios creó. El más bien se inclinaba por la DESCENDENCIA CON MODIFICACIÓN que, por supuesto, no implicaba descender de un reptil o una ameba. Tampoco Darwin era un ser especial, como para tener una revelación especial y que la gente diera más crédito que a la Escritura milenaria.

El cuando estuvo en Patagonia creyó que los "salvajes" no tenian nada más que un idioma rudimentario y cortísimo para expresarse. Despues se ha descubierto que poseen un idioma de lo más rico y que tienen formas desconocidas para los idiomas más modernos y aparentemente más capacitados para expresar cualquier sentimiento o concepto. Se equivocó, y no pasa nada. El era un investigador; no un dios.

Las especies son invariables y desde luego no se puede hacer de un caballo un buey, y solo se puede intentar la hibridación que ya está implantada en los sujetos como el mulo o la paloma, el peral y el melocotonero que se injertan, y eso ya va fijado en cada ser vivo. El origen del hombre es algo misterioso y complejo, pero empíricamente siempre resulta esta realidad inalterable.

No me alargo más

Paz y bien