martes, 4 de junio de 2013

¿QUIÉN LLAMA A QUIÉN?



Es un tópico hablar de la “búsqueda” del hombre hacia la verdad. Tenemos la errónea sensación de que el libre albedrío nos hace independientes y tenemos la facultad de elegir. No es que sea una mentira ostensible, solo que es algo discutible fuera de la verdadera espiritualidad.

El hombre no desea elegir entre los placeres prohibidos para su bien, y Jesucristo. Hasta tal punto es falsa esta premisa, que ignora lo que el mismo Jesús dijo: Y no queréis venir a mí para que tengáis vida. (Juan 5:40). Es decir que en su estado perdido, o digamos natural, el hombre no quiere ir a un estado de corrección de su camino de perdición. Esto no es una cosa de discutir pues cualquiera puede experimentarlo en su propia vida.

También San Pablo en su enseñanza establece esta verdad de forma magistral: Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. (1ª Corintios 2:14) Es pues evidente que el esfuerzo del hombre no vale en medio de la lucha en el mundo, ya que en su estado perdido por el pecado es incapaz de entender los misterios de la espiritualidad.

El enemigo pasa ante sus ojos una serie de espejismos que le fascinan y más tarde a la hora de pagar la factura abomina de las dificultades que le ha proporcionado la práctica de tal o cual vicio. Entonces se vuelve contra Dios, al que tenía antes despreciado para poder cometer sus fechorías viciosas, y pregunta porqué a él le pasa lo que le pasa.

El hombre simplemente no quiere ir a Cristo. Solo la elección, el escogimiento y la unción desde arriba, es la que hace vencer la balanza y la espiritualidad se apodera del hombre. No hay nada como que “yo hice un esfuerzo y descubrí la verdad”, porque el ser humano no quiere la verdad. Cuando clama por ella, es simplemente un ejercicio de hipocresía, como estamos viendo continuamente.

El seguidor de Jesús, el espiritual (no espiritualista), ha recibido un hálito o unción por parte de Dios, que le hace replantearse las cosas de tal manera que entiende que las palabras y la persona de Jesús son la vida eterna. Conociendo que la muerte es el hito final para los que no tienen esperanza, acoge a Jesús para que se realicen las palabras de Jesús. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. (Apocalipsis 3:20).

La “química” de estas palabras es evidente. Mientras Jesús llama, la dirección corre a cargo del humano. Una vez que Jesús entra, ya no cena Jesús con él, sino que la palabra y el Espíritu de Cristo toma el control de aquella persona que, ya salva, será la invitada en el Reino de Dios. Es tan preciosa la palabra de Dios, que debajo de cada versículo podemos encontrar el tesoro oculto a los hijos de la incredulidad.


AMDG

lunes, 3 de junio de 2013

PENUMBRA Y LUZ




 ….cuando no sabéis lo que será mañana.
Porque ¿qué es vuestra vida?
Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo,
y luego se desvanece.(Santiago 4:14)

Mi amigo Carlos, se empeña en que la vida es una neblina y le dice al buen Homobono que “eso está en tu Biblia”. ¡Como si la Biblia fuera patrimonio de alguien! Y es cierto que la vida es como una neblina, que al que no ambiciona excelencias de la vida, le parece eterna por lo molesta, y porque le impide desarrollarse. El que cree sabe, y digo bien, “sabe”, que después de la neblina aparecerá el sol que la levantará, y al fin resplandecerá, reinando sobre la oscuridad y el frío de las pasiones y los desencantos.

Conocemos, en el espíritu cristiano, que estamos en medio de una neblina, aunque que a través de ella percibimos que esta luz que nos envuelve, es originaria de otra sublime fuente que resplandecerá para nosotros y brillará tan pronto como esta neblina sea levantada. Homobono le dice que vivimos en fe, pero no una fe sin fundamento ni ceguera ante la realidad, sino porque aun no estamos en condiciones de recibir directamente la luz del Sol de Justicia, que resplandece en la eternidad por encima de esta neblina que es la vida.

La fe abre un boquete, aun chiquito, para que la luz sublime nos ilumine en medio de la tenue claridad del amanecer, cuando la neblina se empieza a levantar. Es a través de la claraboya de la fe, como se puede vivir en la esperanza, para disfrutar uno por uno los días de nuestra travesía por esta vida que nos ha sido concedida. Llegará el momento en que los rayos divinos nos iluminen en su plenitud, y nosotros demos gloria a Dios en la evidencia de su presencia.

Carlos se ríe de lo que él llama nuestra ingenuidad, y esto lleva a Homobono a surtirle de toda suerte de argumentos; para los que somos de Dios, las sutilezas son ciertamente superfluas, porque para nosotros la fe es la evidencia, y en ella vivimos flotando por entre los claroscuros de la niebla, para intuir y saborear el infinito haz de luz que a cada creyente ilumina.

El resplandor eterno, es para nosotros la Vida Eterna, y la inefable presencia de Dios en las divinas y perennes moradas. En esa convicción y gozo vivimos. No nos plegamos a la burda idea de que somos una sutil gasa que se extingue. Preferimos La Vida, a una muerte que reine para siempre. Para nosotros el sol de de la Vida no se extinguirá jamás.

UN VASTO RUMOR LLENA LOS ÁMBITOS; 
MÁGICAS ONDAS DE VIDA VAN RENACIENDO DE PRONTO; 
RETROCEDE EL OLVIDO, RETROCEDE ENGAÑADA LA MUERTE
SE ANUNCIA UN REINO NUEVO
LA CELESTE ESPERANZA.

RUBÉN DARÍO 
Extraído parcialmente de su poema, Salutación del optimista. 


AMDG.   


domingo, 2 de junio de 2013

¿Y QUIEN LO SABRÁ, HASTA QUE SE MANIFIESTE?


    
 

                  Hoy hemos tenido las cosas algo agrias por causa de una discusión, que empezó al decir Homobono que él creía en Dios y que Jesús le parecía un hombre lleno del Espíritu de Dios. Enseguida le contesté que las cosas van un poquito más allá, (mejor dicho, un muchito) que sus aseveraciones. 

                Homobono es algo rústico y no profundiza demasiado en sus rudimentos cristianos. Prefiere ser fiel a lo que ya está establecido, a ejercer de teólogo como tantos, que ya hasta pretenden traérselas tiesas al mismo Papa, y de otros grupos o denominaciones a la recta y simplona doctrina de siglos, buscando complicaciones a lo que es comprensible a poca voluntad y rectitud que se ponga.

               Carlos que es muy descreído (creo que por parecer distinto), alegó que Jesús es ni más ni menos que el mejor maestro que había tenido la humanidad entre tantos buenos maestros. Que efectivamente estaba tocado por un espíritu especial, pero de ahí no pasaba. La bronca fue de aúpa. Hasta hubo malas caras entre los amigos, lo que avala la costumbre anglosajona de no discutir de religión o de política.

              Y es que de discutir a disputar hay la misma distancia que  entre querer aprender y querer salirse con la suya. De todos modos terminó bien la cosa, y quedó establecido que lo que nosotros pensáramos o nos cupiera en la cabecita de cada uno, no modifica en nada la realidad de la divinidad de Jesucristo lo aceptemos o no.

              Raúl que es muy competente nos explicó que la palabra dios se usaba en la antigüedad para referirse al poder superior en todo aspecto de la vida. Nosotros nos escandalizamos porque llamamos Dios (o sea el más poderoso) al Creador y sostenedor del Universo y que al ser tan inmenso y que trasciende a nuestras elucubraciones, es mejor simplificar y dar el nombre como una aplicación nuestra.

            Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. (Isaías 57:15) Así se auto-define Nuestro Dios por boca del profeta. Es aviniéndose a nuestras capacidades, y ni siquiera así nos percatamos del todo lo que significa esta declaración.

           Yo quedé impresionado, porque creía que las cosas espirituales estaban muy lejos de la mente de la mayoría de las personas y compruebo que, de una forma u otra, las gentes creen. Es cierto que tienen razón los que se quejan de lo superficial de las creencias o la fe de las gentes, pero como dice la Escritura: Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. (Génesis 1:2)

          El Espíritu Santo se mueve en estas discusiones y en estos rústicos modos de entender las cosas de Dios, pero a pesar de todo, su misericordia cubre a los hombres que de otra forma, seríamos todos destruidos. Bendito pecado que nos trajo tal redentor dice una antigua antífona.


AMDG.

sábado, 1 de junio de 2013

PORQUÉ ESCRIBO POEMAS A MARÍA



Estimado Esteban: no se si es una fijación o es que te gusta contrariarme, pero ya he explicado en anteriores ocasiones el motivo por el cual le hago versos a la Virgen María. Es una forma de decir que soy imbécil por hacer estos versos. Verás, te comunico que he compuesto versos a mujeres y lugares que verdaderamente eran merecedores de mi atención y de mi cariño. Por eso mismo les escribía versos. ¿Y a María no? ¿Porqué no?

Eres buen cristiano, pero en una cosa yerras. Quizás por ignorancia y por arrogarte juicios que no te pertenecen. La costumbre de juzgar sin saber es una cosa que a todos más o menos nos sucede. Yo no tengo por norma meterme con la gente, a menos que sean personas de notoria perversidad o produzcan confusión en La Iglesia.

Mientras que sigan el camino del amor incondicional a Cristo, y de ello a Dios, no tengo nada contra la forma en que sirven al Señor con su mejor intención, pero en muchos casos con notoria ignorancia de la semántica y el plan de las Escrituras. Eso lo juzgará Dios, no yo.

Yo escribo versos a María como los escribo a toda persona o cosa a las que amo. ¿Por qué a ella? Porque es la madre de Jesús. Solo por eso ya merecería más respeto por parte de los cristianos. El que haya exageraciones populares, y objeciones a lo que se cree por la Iglesia Católica y otras denominaciones, no es óbice para que se le tenga un afecto o amor especial, ya que llevó en su vientre al autor de la salvación de muchos.

Esa general locura de considerar la devoción a María como una rivalidad o disminución de los méritos del Cristo, la verdad es que me resulta enfermiza y desde luego fanática. Tú dices que solo por Cristo vamos al Padre. ¡Pues claro! Eso lo dice Jesús por activa y por pasiva. No hace falta discutir quien es el protagonista. Esos juegos de hostilidad hacia María, contrasta con la inclinación de muchos de casi adorar, a ciertos clérigos de cualquier denominación.

La veneración a María, como a San Pablo, al que damos toda nuestra atención, y a las Escrituras a las que acatamos con firmeza, es otra forma de piedad más en el corazón de cualquier cristiano sin prejuicios. Tú mismo estás prejuiciado y, como otros, desprecias al que con su amor a María devenido del amor a Jesús, escribe alabanzas que no están fuera de razón ni mucho menos.

No debemos olvidar que Jesús dijo muy claramente, referente a la guarda de la Santa Escritura, a la que tanto apelaban los judíos, y que Él mismo acataba y guardaba: Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí, y no queréis venir a mí para que tengáis vida (Juan 5: 39, 40) Nos gusta más disputar.

 Haz tú lo que debes y no te arrogues el derecho a juzgar. Se misericordioso ya que: juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio. (Santiago 2: 13) Aviso para los juzgadores: ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, (Filipenses 2:12) Ya hay faena que hacer. Cada uno mire por si mismo y Dios concederá los méritos y aplique su piedad a los que Él halle dignos.
          

AMDG

lunes, 27 de mayo de 2013

VIVIR EN EL ESPÍRITU


 

Pero aún cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo, os predique un Evangelio diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea anatema. Gálatas, 1, 8) Esta y otras citas son usadas con profusión, para demostrar a los demás que la propia observancia es la buena, y por tanto los otros están bajo la condenación. Eso lo dicen todas las denominaciones, y ahora también, algunas ramas y personas dentro de la propia Iglesia Católica, y contra ella.

Pienso que es correcto lo que dijo San Pablo, y que el Evangelio es uno, y una sola su interpretación. No solo en el plano semántico, sino en la vida que se ha de llevar al ser cristianos. No hay más interpretación aislada de contexto, sino la que Cristo mismo pronunció como colofón de toda teología y de toda interpretación. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. (Juan 12:24).

Esto mismo lo refrenda San Pablo cuando se dirige a los Corintios con motivo de la muerte y la resurrección de los muertos: Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes. (1ª Cor. 15, 36). Por supuesto que a corroboración de San Pablo es innecesaria, por haberla expresado anteriormente Jesús. Solo trata de explicar a los de la ciudad de Corinto el misterio de la resurrección, y la potencia de Dios para ejecutarla en su momento.

Así es que pienso, y no trato de dogmatizar (faltaría más) que las disputas sobre como debe celebrarse una misa o en su caso un culto de otra confesión, no es lo que agrada al Señor. Pienso que es mejor guardarse del mal en todo momento, y añadir mansedumbre y serenidad como elegidos de Dios y tenidos por hijos, por aquel que es en todos y sobre todos. Las payasadas, y los extremos infecundos son aparte.

Toda expresión se presta a distintas interpretaciones, y en eso no hay mal si se hace con rectitud de corazón, y para obedecer estrictamente la voluntad de Dios por la boca de Jesucristo. Si de lo que se trata es de “salirse con la suya”, aunque se tenga que retorcer un pasaje o sacarlo de contexto, ya no anda el Espíritu Santo en esa lid, sino obviándolo se acude a la condenación del otro.
Ya no es el espíritu del anticristo lo que mueve los corazones y las palabras en lugar de ser “palabras de vida” devienen fácilmente en voces de muerte, y la destrucción de la unidad de los salvos. Yo no me atrevería a defender mi fe, condenando a otros. Ellos sabrán (supongo) lo que hacen. El Señor con su justicia en la verdad y con su inmensa sabiduría, sabrá dar a cada uno según su amor a la verdad y a los demás. Tal como Jesús insistió a todos.

San Pablo apostilla refiriéndose a la comida, pero todo se puede aplicar a cualquier otra situación. Tenemos libertad para expresarnos, y es bueno que haya contrapesos a los extremos: Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles. Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió.

De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis. Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano. (1 Corintios  8: 9 a 13)

AMDG

domingo, 26 de mayo de 2013

EL SUEÑO DE LA RAZÓN PRODUCE MONSTRUOS



Leo un artículo en el que se desmontan, una por una, las teorías y sobre todo las opiniones que Stefen Hawking que ahora se mete a psicólogo, en la convicción de que lo sabe todo y que Dios no existe. Solo queda según su filosofía  él y su cerebro. Sostiene que todo está en el cerebro y que tal y tal. Filosofía, indigna de quien ostenta tanta fama y tanto acatamiento.

Es la teoría de Monod redivivo, y como la de este, perfectamente refutable por la pura lógica, aunque la fe es un catalizador de la experiencia, y como tal, se le debe dar a quien no la tiene. La fe, por si sola, proporciona certezas que la imaginación del hombre no puede alcanzar.

Si él no teme a la muerte ¿porqué aguanta vivo, cuando en un instante puede pasar a la tumba y no sufrir más su enfermedad? ¿Que saca de la vida, como no sea el reconocimiento de que es muy inteligente? ¿Y eso qué? ¿Le vale la pena cultivar un cerebro, que tampoco es nada del otro mundo, para compensar las limitaciones severas que soporta y las melancolías que le pueden llegar, en base a su gran conocimiento de su estado enfermo y deprimente?

Lamento que una persona que tiene tal vez un índice intelectual altísimo, (por mí como si lo tiene de veinticinco millones) piense de esta manera. Lo del Big Bang recordemos que, por ahora, solo es una teoría, y yo le puedo proporcionar otras muchas tan elegantes y "ciertas" como la suya. El sueño de la razón produce monstruos. (Goya) Ya es presumir y tirarse “pegotes” por parte de un hombre de quien lógicamente se espera otra opinión muy distinta

Afirmar que Dios no existe no es nada “científico” y creo que la ciencia avanza como a tientas observando y experimentando. La ciencia va palpando y errando, hasta que consigue dar con la verdad física de las cosas. Sabe que un planeta o una estrella está a tantos años luz, pero realmente no están seguros del todo. Continúan investigando, y esos avances que logran la van perfeccionando. Perfecta nunca lo es. Si se empeña en dogmatizar ya está fuera de juego, y deviene en arrogante y petulante.  

Parece mentira que Hawking, en su estado, demuestre la arrogancia del que se sabe adorado por las gentes que normalmente no saben “ni papa” de estas cosas. Que es un tío muy listo, ya lo sabemos todos. Habrá más, supongo. Pero yo no puedo admirarle porque haya elaborado la teoría del Big Bang. Yo admiro a los sabios de verdad, que no necesitan poseer un elevadísimo nivel intelectual para administrar la verdadera sabiduría.

Si Hitler hubiera vencido, Hawking estaría más enterrado que faraón. Con todo respeto lo digo. No puedo respetar en cambio que él se sienta por su cerebro tan desarrollado, por encima de los demás a los que él cree que habría que eliminar. La doctrina de Hitler. Pero antes y según su filosofía, habría que eliminarle a él. ¡Que burrada!

AMDG

sábado, 25 de mayo de 2013

AVISO DE PARCIALIDAD



Ya lo creo que sí; porque el artículo no es nada original, y yo mismo escribí sobre esto hace ya mucho tiempo. Si para ser político hay que esperar que, porque las cosas vayan mal, hay que aguantar que afrenten a la familia es una verdad del barquero que yo no acepto.

Observo que antes no había escraches ni simplezas semejantes.  Cada cual debía saber donde pone sus dineros, y con que contaba para pagar. Treinta años de hipoteca son muchos años, y eso siendo un empleado público. Yo he tenido suerte, al estar durante mi vida laboral en seis empresas. Las preferentes se solucionan haciendo justicia sobre los que estafan, y mienten con sibilina habilidad a los amigos.

La lentitud de los juzgados y su ineficiencia, se deben a los precedentes de Marino Barbero, al que literalmente mataron a disgustos, o al otro que echaron de la carrera judicial por honrado y bueno. El juez no es un héroe de la justicia, sino un administrador. Y hace falta, y no cuesta tanto, poner en conexión todo el tinglado informativo de los juzgados de la aun llamada España.

Queríamos una democracia y ¡ya tenemos democracia! No podemos quejarnos. Tenemos lo que queríamos. Lo que ocurre es, que cuando presenta problemas ya no nos gusta tanto. Franco es el malo cuando si bebemos agua, es gracias a los pantanos que se hicieron en su tiempo con una guerra reciente, aislado, y sin recursos. Yo aun recuerdo los “gasógenos”, de los que por cierto debía haber algunos circulando, para que los jóvenes vean como andaban las cosas en aquel tiempo.

Se aisló a España porque las izquierdas perdedoras de la guerra querían que todo fuera mal bajo la autoridad de Franco, aunque el pueblo llevara toda la penitencia. No me imagino a Franco comiendo borona o pan de maíz, o a los ministros que fumaban, hacerlo con hojas de patata. O que tuvieran la cartilla de racionamiento, y bebieran en latas de melocotón o tomate arreglados por un “hojalatero”.

Sin oro y sin medios se sacó adelante la posguerra, en una situación en la que nadie sabía el desenlace de las demás guerras extendidas por todo el planeta, y se desprestigiaba a España buscando, según se decía, la democracia. Ya la tenemos. ¡Y ahora qué! No podemos pagar el seguro del coche, pero si hacemos festejo cuando se presenta, hay corrida de toros o se paga una enormidad para  presenciar un partido de fútbol.

Por supuesto que cuando veo a la gente, estar entre amigos o familiares sentados en una terraza de un bar, y los veo alegres charlando, los niños jugando entre ellos, digo sin ninguna objeción. ¡Feliz pueblo español! así quiero yo verte siempre. Trabajador y alegre. Los que no se quieren incorporar, esforzándose para estar entre los "privilegiados" que tienen trabajo e ingresos suficientes para sustentar a su familia, les tengo lástima porque en su desgracia no descubren la causa de ella.

¿Pretendo con esto que escribo aplaudir a un régimen  autoritario que se equivocaba en muchas cosas, como todos los demás? De ninguna manera. Las acciones de los gobiernos (incluido el de Zapatero) deben ir a la realidad. “gobernar es prever”. El pueblo, si no quiere determinada situación, que no vote a los que al fin de cuentas y, según ellos, son los culpables (todos) de la situación presente.

           Decía Goebbels el ministro de propaganda del Reich (“Tercer Imperio Alemán”), que la estupidez de las masas, solo es comparable con su falta de memoria. Yo diría que a su ignorancia, firmemente mantenida contra viento y marea. Y así nos va. Cuando el zorro se come la gallina, ha de excretar las plumas. Ni quito ni pongo rey, querido amigo, y te doy la razón en la parcialidad del periódico. Tal vez yo también sea parcial; u objetivo que es casi lo mismo.

AMDG