sábado, 23 de abril de 2011

LA LEY DE DIOS



Hay palabras, que dan la impresión de que se desconocen (aunque las sepan) no solo por los paganos, sino por los numerosos cristianos que andan a la gresca con Dios porque creen que no son bien tratados por Él. En las interminables pérdidas que a lo largo de la vida padecen todos los humanos, el incrédulo o ignorante atribuye a Dios todos los males que le sobrevienen, como si estos en vez de provenir la mayoría (que es lo que analizo aquí) de su propia codicia y deseos engañosos, sobrevinieran de la inquina de Dios sobre él.

Así oímos continuamente la cantinela de que Dios es cruel, y que castiga demasiado las “pequeñas” faltas que los humanos cometemos. La ley de Dios y los requerimientos de Jesucristo, son algo que va encajado perfectamente con la ley natural. El hombre desbocado y lanzado a su albedrío que siempre es limitado, se dedica con fruición a vulnerar los preceptos de la naturaleza. Después cuando le llegan las consecuencias clama indignado ¿Qué he hecho yo? Y sabe muy bien lo que ha hecho. Su autoindulgencia no es compartida por la naturaleza, y por tanto le pasa factura. Cada cual, que mire su propia vida a ver que ve.

Cuando hay una inundación y derriba casas y propiedades es porque se ha construido y apropiado de lo que pertenece al agua, y se han vulnerado las leyes del agua, que por ley natural es la usuaria del tal lugar. Puede estar muchos años sin usarla, pero sigue siendo por donde ella va a encauzarse cuando lleguen temporadas de fuertes lluvias, se quiera o no.

He visto a través de mi ya larga vida, catástrofes que se deben exclusivamente a que le hemos cortado el paso natural a los cauces, o a las erupciones volcánicas, al mar, etc., y la naturaleza no perdona. Es como un animal salvaje que aparentemente está domesticado, pero que en un determinado momento hace surgir su naturaleza animal en un mordisco o en otra agresión cualquiera. ¿Hay algo más natural y deseado que la paz? O la justicia, o la generosidad, o el servicio a los que alrededor nuestro requieren ardientemente ser apreciados (no despreciados como suele ser lo habitual), ser ayudado en momentos de dificultad.

La misericordia, el perdón, la sobriedad, el patrimonio de la Tierra, la protección al débil, la equidad, etc. etc., y tantos conceptos de vida como por naturaleza corresponde a todos poseer, que tanto se admiran en algunos, y tanto se alaban por todos. La Biblia dice que la ley de Dios es lámpara a nuestros pies y es lumbrera en el camino del humano, y que se ha dado para que las personas sepan por donde circular en la vida sin tropiezos o derivaciones perniciosas.

Podría enumerar casos y casos, pero si nos advierten de que un camino o una carretera o una calle, está atascada o se han producido desprendimientos de rocas o hay peligro de ello, todos comprendemos que si alguien haciendo caso omiso de estas advertencias se atreve a desafiarlas, es muy probable que pague su temeridad; y todos comprenderán que no debió de hacer aquello, porque sabía que había un peligro casi cierto en vulnerar el mandamiento de abstenerse a ir por semejante peligroso camino.

Así es que la ley de Dios, no es vindicativa ni castigadora; lo que solamente pretende es enseñar a los humanos a sortear limpiamente tales peligros, escuchando y poniendo en práctica sus reconvenciones y directrices para no sufrir cada dos por tres las consecuencias de la vulneración de estas ordenanzas, que solo van dirigidas a que vivamos mejor y más protegidos, a veces de nosotros mismos. Si queremos libertad, debemos también hacernos responsables de ella.

Es lo que todo padre que sea buen ciudadano y quiera lo mejor para su descendencia, diría a sus hijos e hijas para que estuvieran a salvo de las calamidades, y sean felices en esta Tierra que pisamos. Así es Dios para nosotros. Jesús tomó sobre sí estas desobediencias que practicamos por nuestro natural no redimido (porque no queremos), y murió por muerte cruel, a manos de los mismos que hubieran debido defenderle y regocijarse de tenerlo entre ellos, porque durante toda su vida terrenal entre los hombres, pasó haciendo el bien.

Tenemos la ley de Cristo que es para bien de toda la humanidad. Hagamos todos un stop en nuestra vida, y miremos si lo que está dicho por Jesús es lo que nos conviene. Comprobaremos que todo lo que Él dijo sobrepasa ampliamente cualquier sabiduría de los hombres por muy sabios y certeros que hayan sido o sean. Pidamos con fe y sosiego y comprobaremos las dulces palabras de Jesús cuando nos conmina a que lo hagamos. Ya no estaremos solos por lo que en adelante podremos pedir sabiendo que sobre la voluntad de Dios todo es lícito, y Dios está atento a nuestras peticiones. No pidamos gollerías, sino lo que sepamos que es agradable y perfecto como es su voluntad.

Rafael Marañón

AMDG
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Un toquecillo Bíblico.- VRV 60

De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.

La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.

También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo. En aquel día no me preguntaréis nada.

De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido (Juan 15)
Estos escritos son para todos
A los cristianos les pido que lo divulguen ampliamente

































viernes, 22 de abril de 2011

UN ANDALÚ JARTICO

Alcalá la Real  (Jaén)

Estoy harto. Tan harto que ya no sé si decirlo, escribirlo, gritarlo, o ponerlo con hache intercalada.
 
Harto de que a los andaluces se nos etiquete de vagos, sin criterio, apesebrados, subsidiados o incultos.
Harto de que se nos asocie únicamente con el flamenco, la juerga, los toros y el vino.
 
Harto de Loperas y musho-beti, de cuentachistes, de famosillos de tercera división, de Malayas y Faletes.
Harto de ver en las series de televisión los papeles de criada analfabeta o tontito con acento andaluz (¿y ningún presentador de informativo con nuestro acento?).
 
Harto de ver programas de zapping con el patético programa de Juan y Medio mofándose de nuestros ancianos en busca de pareja, dando la imagen de personajes grotescos.
Harto de nuestra imagen de sociedad subsidiada, cateta y sin criterio. Cansado de que se menosprecie nuestro acento.

Harto de ver andaluces que únicamente triunfan en el programa de Patricia, Gran Hermano y similares.
Harto de Jesulín, de Pozi, de Pantojas y Jurados. Harto del risitas y el peíto, de Romerías del Rocío y Feria de Abril.
 
Harto de la duquesa de Alba (a la que hicieron hija predilecta de esta tierra, tócate los pirindolos) de su hija, de sus hijos, de su yerno y sus trajes de flamenca.
Harto de toreros que se lían con fulanas, del botijo y la pandereta.
 
Harto, cansado, hastiado, aburrido me tienen.
Ojalá alguna vez los medios se acuerden de los millones de andaluces que se levantan cada mañana para levantar esto, o de nuestros padres y abuelos que emigraron hace décadas a Suiza, Cataluña y País Vasco para trabajar donde nadie quería.
 
Ojalá quien habla de nuestra incultura se acuerde de Séneca, Maimónides, Averroes, Góngora, Bécquer, Alexandre, Lorca, Juan Ramón Jiménez, Machado, Falla, Zambrano, Picasso, Velázquez, Murillo, Alberti, Carlos Cano, Gala, Luis Rojas Marcos, García Montero, Sabina…
Ojalá se acuerden de que hablamos con acento andaluz abogados, marineros, médicos, albañiles, arquitectos, camareros, taxistas, prostitutas, jueces, enfermeras, empresarios, policías, obreros, agricultores, se acuerden de millones de personas que se parten los cuernos cada día desde Palos hasta el Cabo de Gata, millones de andaluces que siguen haciendo Andalucía más allá de Despeñaperros…
 
Ojalá este correo lo leyera mucha, mucha gente. Ojalá diera la vuelta al mundo, aunque me temo que se quedará perdido en el inmenso océano de internet.
También podría suceder que este post se expandiera por la red, que los andaluces lo enlazaran a través de facebook, tuenti, o twitter, que se difundiera por email y llegara todos los rincones del mundo, eso ya lo dejo en tus manos.
Sin acritud  (DICE ÉL) Yo lo pongo aquí.

jueves, 21 de abril de 2011

MODIFICACIÓN, O EVOLUCIÓN



Hola, amigo Julio: no, no temo responderte. Lo que ocurre es que yo soy mal maestro, porque no sé enseñar. Lo que a mí me parece claro, no sé comunicarlo adecuadamente, y siempre me sale algo inadecuado para lo que tú quieres saber. Pero quiero responderte.

La unidad de la humanidad procedente de un tronco común, parece que está más que establecida científicamente y San Pablo pudo decir hace dos mil años: Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. (Hechos 17:26, 27, 28).

Ya ves que San Pablo no tenía idea como ahora de los grupos sanguíneos, pero sí se atrevió a establecer que los hombres somos de una misma sangre y por tanto un solo tronco de creación. La Biblia, ahí como en todos sus escritos tiene razón, y hemos tenido que esperar dos mil años hasta que la ciencia descubra que todos los hombres somos iguales. Si requiere hacer una trasfusión a una persona de raza negra, podemos suministrársela de un blanco, de un indio, o de un amerindio, porque todas valen entre sí.

Eso significa que todos procedemos de una sola persona, porque no cabe salir por la tangente diciendo que ha sido una evolución paralela. Eso no es posible; sin querer ser grosero, los órganos sexuales del macho y de la hembra evolucionan también ajustados y adecuados. Yo no soy un erudito en estas ciencias, pero me doy cuenta de las cosas y casi empíricamente las fijo en mi mente.

Las lenguas indogermánicas tienen, sin aparente conexión, una serie de nombres que se nota que son de un tronco común para todas ellas. En escrito aparte te puedo ilustrar sobre esta característica que abunda, de forma definitiva, en la demostración de un solo padre de toda la humanidad. Esta información, procede de un estudio bastante pormenorizado y que tengo que buscar,; y en lo de buscar fracaso siempre.

Siguiendo el hilo, podemos ver como la perdiz ártica es blanca, y la de nuestras latitudes de color. Es el mismo animal adaptado a dos climas distintos, aunque su morfología corporal es igual en las dos variantes. Del mismo modo el lobo, el perro, y casi todos los mamíferos comunes. Adaptación, ¡claro que sí! Los boers (holandeses) en África, cuando llevaban varias generaciones viviendo allí, adquirían rasgos negroides y la piel se les tornaba intensamente oscura. Quien conozca a los holandeses, comprobará que son esbeltos, casi todos rubios, y de ojos claros adaptados al clima imperante en su país. En África se confunden con los mulatos

Las abejas, en todas partes son casi iguales, con la adaptación propia del lugar en donde habitan, pero todas adoptan la celdilla hexagonal para aprovechar al límite el espacio para sus panales y producen la misma miel. Las hormigas en sus distintas variantes son todas hormigas, y así podríamos hace un catálogo interminable.

Darwin en su libro EL ORIGEN DE LAS ESPECIES al que por cierto no ha leído nadie que yo conozca, se inclinaba más bien por una adaptación al medio de todas las criaturas, pero los genes son idénticos en la misma especie. Esa evolución y adaptación no se debe negar, pero la impronta que permite evolucionar o mejor dicho con Darwin, modificar, está fijada en sus genes, como la moderna biología ha demostrado con tantas aplicaciones, que de no ser bien manejadas pueden derivar en perversión de lo que Dios creó. El más bien se inclinaba por la DESCENDENCIA CON MODIFICACIÓN que, por supuesto, no implicaba descender de un reptil o una ameba. Tampoco Darwin era un ser especial, como para tener una revelación especial y que la gente diera más crédito que a la Escritura milenaria.

El cuando estuvo en Patagonia creyó que los "salvajes" no tenian nada más que un idioma rudimentario y cortísimo para expresarse. Despues se ha descubierto que poseen un idioma de lo más rico y que tienen formas desconocidas para los idiomas más modernos y aparentemente más capacitados para expresar cualquier sentimiento o concepto. Se equivocó, y no pasa nada. El era un investigador; no un dios.

Las especies son invariables y desde luego no se puede hacer de un caballo un buey, y solo se puede intentar la hibridación que ya está implantada en los sujetos como el mulo o la paloma, el peral y el melocotonero que se injertan, y eso ya va fijado en cada ser vivo. El origen del hombre es algo misterioso y complejo, pero empíricamente siempre resulta esta realidad inalterable.

No me alargo más

Paz y bien

































martes, 19 de abril de 2011

BELIGERANCIA ANTIJUDÍA RESPUESTA SIMPLE


 

Mucho me sorprende, tu clara y sañuda beligerancia contra los judíos. Siempre he creído que tenías un criterio, y una información que te permitiese ser algo más sofisticado en tus opiniones. Pero bueno cada cual es cada cual Yo opino de una manera y tú de otra; y estoy convencido de que tengo más elementos de juicio que los que tú posees para dar a las cosas un ser distinto a la clásica "desembuchada" de opiniones sin base y sin conocimiento.

No me gusta cuando imitan a los musulmanes en sus rezos, ni por otra parte me gusta que se metan con los judíos, como si tuvieran la culpa de todo lo que pasa en el mundo. Seguramente, tendríamos que echar la culpa a los judíos por lo que pasa en Libia. Sería aceptado sin duda.

Y de los cristianos ni te digo. Una gente que hace el bien (las excepciones confirman la regla) y sostienen que el amor a los enemigos y la paz, son preferencias del que hizo el Cielo y la Tierra, no creo que sea para tanto, cuando hay tantos ejemplos de maldad y corrupción en cualquier sociedad, sea más elaborada o más rudimentaria.

La veracidad de la Biblia, se ha reforzado posteriormente durante milenios por otros escritos contrastados, y los sucesos refrendados en múltiples ocasiones por escritos de los mismos enemigos. Los más acérrimos enemigos, y declarados militantes, han reconocido el valor y la veracidad de las Escrituras, aunque con muchas dudas sobre los sucesos, a causa de su interpretación materialista, revestida de “científica”.

Y así deberá ser, para que se estudien en profundidad hechos y lugares, que los cristianos y judíos no profundizaríamos, si dando por buenos los relatos, nos conformáramos con lo que dicen sin más crítica ni duda en la interpretación. Casi siempre, la oposición lleva a profundizar los hechos, más que admitirlos sin más explicación

No hay libro que maltrate más a los judíos que la propia Biblia. Los “pone como un trapo”, como es normal en gente a la que sin más mérito que la elección por parte del Creador, se constituye como escándalo entre las naciones para bien y para mal. La misma Biblia explica, a veces muy prolijamente, las flaquezas, delitos, y desobediencia de un pueblo elegido para ser cabeza de naciones, a fin de enseñarlas y demostrar con sus leyes y vicisitudes, la vida de cualquier Pueblo, cuando obedece o reniega de los amorosos llamamientos por parte de Dios.

Otrosí, digo de La Escritura Cristiana, llamada “Nuevo testamente”. Sin entrar a discutir esta denominación, -que juzgo no muy acertada- cualquiera entiende que Jesús fue durante su vida, hombre extraordinariamente pacienzudo con las flaquezas, devaneos, empujes, traiciones, y tantas cobardías de sus discípulos, que dudo que alguien que no tuviera claras sus evidencias, hubiese confiado a aquel hatajo de tipos rudos, elementales, y con unas ideas que eran bien difíciles de sacarles de su rústico cacumen.

Pues a esos mismos, les encargó la difusión de la fantástica noticia de que había salvación…hasta fuera de los judíos – cosa muy difícil de tragar en aquel tiempo-. Es muy raro, que las leyendas que usted menciona, fueran hechas todas enarbolando el protagonismo de Dios, y la simpleza y maldad de los israelitas rebeldes y reacios hasta la misma negación.

Normalmente, los escritores de todos los tiempos, exaltan solo las virtudes de sus contemporáneos notorios, y tal vez sostenedores económicos, y todo lo bueno verdadero o no de sus pueblos -no era cuestión de meterse en líos con unos o con otros-. Ya vemos por la experiencia y la historia, que era bastante peligroso. Todo inútil; ahí está la Santa Escritura contando truculentos sucesos, por que el pueblo, era rebelde y descreído, y así lo hace constar la Biblia. A la par, recordándonos continuamente la exclamación ardorosa de San Pablo.; reconciliaos con Dios. (2ª Corintios 5:20)

Nosotros podemos creer o no, y tenemos libertad para hacerlo. Somos en parte autores de nuestro propio destino. No creo que Dios quiera que su gente vaya a Él -que es todo amor- a la fuerza, sino que como semejanza que somos de Él, le gusta que sus fieles le quieran, y le tengan sumisión y respeto. No es Él quien está disgustado con nosotros, sino contra nuestras malas obras. Somos nosotros los que le menospreciamos, y hasta agredimos sin razón, y sin más resultado que nuestra desgracia y nuestra condenación.

Rafael Marañón  19-4-2011
AMDG.

PLURALIDAD (Sobre pueblos y costumbres)


Es un hecho, que a medida que avanza la técnica y las comunicaciones, el mundo se va haciendo más plural. Ya no son sociedades cerradas que imponen unas costumbres, y un ideario que es obligatorio cumplir si no se quiere ser un apestado de tal sociedad. Hoy se tiene sumo cuidado en no discriminar, aunque por mucho que se legisle no hay dos personas iguales en pensamiento y acción. Hasta las huellas dactilares son distintas en cada ser humano.
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Es algo gratificante, que las personas se puedan manifestar de la forma que creen y les parece buena. No es tan bueno que se traten de imponer las ideas a base de un constante machaqueo de ellas, para así tener una sociedad domesticada que dice sí a todo lo que le venga, y sea incapaz de reaccionar contra lo que vulnere sus sentimientos y su tradición.
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A pesar de todo lo cambiante del momento, no creo que a los ingleses les guste que los policías dejen de llevar de repente esos cascos tan peculiares, y que las cabinas de los teléfonos se instalen a la forma moderna acristalada y sosa. Basta ver una foto con esos ingredientes para que identifiquemos que son ingleses los que allí viven. Son señas de identidad y característica de cada país.
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A los españoles, aun siendo de los más ateos y acosadores de la Iglesia Católica, les gusta el Rocío, San Fermín, la Semana Santa en casi todas las ciudades, así como que los entierros lleven su correspondiente clérigo y su misa preceptiva. No se trata ahora de defender a la Iglesia católica. Es natural que haya otros que piensen de forma distinta, pero la mayoría es proclive a estas cosas. Es la costumbre, la tradición y en lo que los españoles hemos sido criados.
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El mundo se libró del clericalismo cerrado, dominante y hosco, y está bien; no es cosa condenable, porque así todos, clérigos, laicos, e incrédulos, estamos viviendo más liberados en la libertad que El Creador nos otorgó por su amor y su propia voluntad. Lo que sí, y de manera deplorable, es que se sustituyan las costumbres y la ley, a la medida de una ideología concreta, con lo que se cae en el mismo fangal de que se acusa al «ancien régime».
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Por muy adornado que se presente de libertario y benéfico para los desfavorecidos, la realidad y la historia nos dicen que es solo una suplantación del régimen anterior, mediante otros métodos más elaborados y con la ayuda de los sofisticados (y a la vez ramplones) medios modernos de comunicación.
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Los gobernantes han de respetar las costumbres de los pueblos que rigen, porque para eso han sido elegidos. En cada país hay unos atavismos que, sea como sea, conforma su genio y su identidad entre las naciones. Solo se trata de intervenir en lo que sea nocivo y perjudicial, para reglarlo conforme a la manera de ser del pueblo; no en lo que desde muchos siglos atrás, es la característica tan arraigada por la inmensa mayoría y resulta benéfica para el conjunto.
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No es cuestión de hacer algo que choque con la sensibilidad de los ciudadanos, porque es el pueblo, libremente, el que coloca a sus gobernantes para que administren sus caudales de cultura y bienestar. No se puede, por ejemplo, extirpar por decreto las costumbres japonesas de conducirse, relacionarse, y vivir. Chocar con el pueblo o una parte importantísima de él no es tarea de los gobernantes, sino más bien conservar las costumbres y lo que al Pueblo hace sentirse en su salsa.
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El pueblo sabe evolucionar solo, y en esa dirección es la única que los gobernantes han de actuar. Libertad para todos. Si es eso lo que se proclama. En España no se deben prohibir ni las guitarras, ni la feria de Sevilla. ¡Que no! Vigilar y procurar la paz, el orden, el verdadero progreso y dejar que las cosas vayan, sin enfrentarse con las gentes porque eso es enfrentarse con la misma Naturaleza. Las ideas se exponen, no se imponen.
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Jesús dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (Juan 14:6). Él es el camino, Él es la seguridad y el que garantiza que, siguiendo sus pasos, se está en el verdadero camino para la consecución de la perfección, y La Vida Eterna.

lunes, 18 de abril de 2011

NO VENDO IGLESIAS


 
 


Pues verá usted amigo mío: yo no estoy puesto para defender ninguna forma de pensamiento, porque bastante tengo con defender el mío. En la Iglesia Católica, a la que usted denuesta con tan severos epítetos, hay hombres y mujeres como en toda agrupación o ideología de personas. De manera que hay gente que está de acuerdo con el Papa, y gente que no lo está. Gente que abomina de algunos prelados (hay muchos ejemplos), y gente que al tenerse por católica obedece con limpia conciencia y pasa de juzgar, como dice Pablo: Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor. 1ª Corintios 4:4).

Así que yo no soy nadie, en el terreno de la adhesión o promoción a ninguna forma de doctrina que no sea la que nos dejó Jesús, la cual comprobada por mí mismo a través de muchos años de inquirir en todos los caminos, me encontré con esta maravillosa verdad proclamada por el mismo Jesús. Yo soy el camino… y la verdad… y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (Juan 14:6). Y ante esta realidad comprobada y de tan enormes frutos en mi vida, lo demás, créame, supone algo bueno, pero ante estas afirmaciones resulta secundario o si quiere, tributario de ellas.

Jesús no es un muñeco para zarandear, o para exhibir cuando queremos aparecer piadosos, o poderosos por medio de la religión. Eso lo hacen también los mafiosos. Jesús es una persona de carne y hueso, determinada por el Padre Creador desde la eternidad, para ser el salvador de los hombres. El verbo hecho carne. (Juan 1:1). Por tanto lo que usted cree o dice que cree, es lo que yo creo. He militado en todos los lugares, donde he captado sinceridad y pasión por las cosas de Dios. Desde los carmelitas en Granada, hasta los cuáqueros en Londres.

Como yo, fallaron; muchos se fueron tras los Baales del mundo, y hasta introdujeron al mundo en sus congregaciones; estas divergen en muchos puntos, que para mí, son cruciales para un perfecto entendimiento de los misterios revelados de Dios. Nada de juzgar, trato solo de comprender, aunque a veces no les entiendo.

Creo, vehementemente, que el corazón del hombre solo lo conoce Dios que penetra en lo más íntimo y Él juzgará, o hará lo que a Él le parezca, en su inmensa justicia y sabiduría. Yo he predicado en muy distintos lugares desde hace ya más de cincuenta años, y sigo creyendo lo mismo que antes he creído. La experiencia me ha hecho más benévolo para contemplar las cosas de los demás, pero no me hace mella lo que otras personas (la mayoría, bigardos) digan sobre las cosas de Dios.

He leído y releído diversas y acreditadas teologías, de los personajes más notorios en todos los campos del cristianismo. Aparte de excrecencias y exageraciones (algunas dignas del mayor respeto), veo que cada una tiene sus diferencias (algunas muy notables) con las demás; lo único que me sorprende (ahora ya no), es la insistencia en sostener estas diferencias, y la agresividad que se emplea contra quien no piensa como cada personaje o personajillo cree que debe de pensar. El conocimiento envanece, pero el amor edifica (1ª Corintios 8:1)

La Revelación de Dios ha venido a nuestras manos a través de la Iglesia. Nos guste o no. Si usted considera que se ha transitado en épocas por caminos malos, eso es cosa de los hombres y nadie es inocente. Si dejamos de preocuparnos por los errores de los demás, y nos afirmamos en las esencias que realmente son las primeras, dejaremos de pelear por las que son subsidiarias, y entonces el auténtico amor de Dios nos unirá en una única dirección; Cristo Jesús. Lo demás, para mí, es cabezonería, y en muchísimos casos, ignorancia testaruda.

Rafael Marañón Barrio 5 de Febrero de 2011-01-27

AMDG.

SOBRE EL LLAMADO FREE SPIRIT Y OTRAS MATERIAS.




                    Alejandro VI                          Lucrecia Borgia                    Cesar Borgia                          


   

Tristemente te digo que es cierto, más o menos bien  documentado. Más bien, mal. Al llamado Free Spirit le conozco, y es un fanático catalanista con el que he dejado de escribirme, aunque yo le recibo lo que envía para borrar sin leer, porque no es de recibo poner la fe al servicio de una aspiración (todo lo respetable que se quiera), y ponerla por delante para justificar sus aspiraciones. No me vale. Aparentemente está bien, pero esconde sus verdaderos designios .

El asunto espiritual amigo Xuso es de otra índole; no busca quien tiene razón, sino quien ama verdaderamente a Dios y a su Cristo, porque conoce la estupidez de estas cosas que no dan dicha a nadie, y sí muchos sobresaltos; El Espíritu anhela la salvación de esta porquería, que es la vida cuando se vive sin visión de trascendencia.

Ya conoces mi forma de pensar, pero lo que hay de respetable en todos hay que respetarlo si no quiere uno ser igual que todos los demás. No soy fariseo, porque conozco mis debilidades y a veces me sorprendo a mí mismo en pensamientos tan terribles, como los que pueda imaginar otra persona cualquiera. Me río y hablando con Dios le digo ¿lo ves, ya me he ido por las ramas? ¿Ves como soy un petardo?

Y de inmediato, sin hacer nada por justificar mi tendencia, me pongo bajo su misericordia, porque sé que cuento con ella. Eso hace que mi amor por Él cobre una tensión casi  virulenta, porque realmente me trata bien y me siento llamado y señalado por Él mismo. En esa relación inefable, puedo agradecer todo el día y la noche mirando el cielo, los pájaros, las flores y hasta los niños y tullidos, que pululan por la avenida por donde paseo en compañía de mi mujer.

Ella no es de la misma forma de pensar que yo, porque sus maneras son las de una persona que vive más intensamente las cosas de la vida, y actúa como reguladora de mis éxtasis. Dios sabe lo que piensa de mis locos extravíos, pero me aguanta la pobrecilla. No quiero introducirme en los “procedimientos cultuales” de nadie, porque he visto en mis ya dilatados años que todos van por la misma vereda, aunque a ellos les parezca que van perfectamente. Mientras, se odian y se ultrajan más y mejor.

Yo abominaba de Escrivá de Balaguer, porque cuando comía con su “estado mayor”, ponían un biombo que les separaba del “pueblo”; en la última comunidad que estuve, también se hacía lo mismo, y el día que fui a visitarles fue el último que acudí. Ellos creerán que fue por despecho, pero era porque no tolero que se establezcan distancias sin motivo cristiano, ni acercamientos y confianzas que no se deban tener por un clérigo con respecto a los que pastorea.

Por lo demás, puedo decirte que en la Biblia se habla de una jerarquía, y de un respeto especial hacia los OBISPOS, que por cierto solo podían ser maridos de una sola mujer. Si se ponía esa condición a los obispos, a los demás se les permitía tener varias. De todos modos estos ocuparía la extensión de un libraco gordote, y yo ya no estoy para andar por complicados vericuetos. El amor cristiano, regula más perfectamente que nada estas situaciones.

En tiempos del Papa Alejandro VI (Rodrigo Borgia) las cosas estaban tan “percudidas” en el papado y la Iglesia en general, que a Savonarola (que por cierto, era un pelmazo inquisidor), le costó la vida mantener una posición, también por el otro extremo vituperable. Cuando fueron a ofrecerle el capelo cardenalicio, los cardenales que fueron a llevárselo pidieron dos mujeres (de buen ver) “para pasar la noche”.

Hay un muy buen libro titulado SAVONAROLA, que abunda profunda e históricamente en todo este asunto. Otro que se titula LUCRECIA BORGIA, cuya autora es María Bellonci, tiene documentación donde puedes ilustrarte sobre esta época. Si te interesa este asunto, puedo aportarte infinidad de matizaciones y refutaciones a lo que dice tu correspondiente, aunque a él ya se lo dije muchas veces por activa y por pasiva.

Al final, termina siempre diciendo que los españoles somos malos, porque no les dejamos ser independientes. Él utiliza un pasaje de A. T. en el que Moisés dice a Faraón “deja ir libre a mi pueblo” y de ahí nadie le saca, aunque yo tuviera interés en estas cosas de las ambiciones, que siempre terminan para todos, llevándose las manos a la cabeza.

Un abrazo con mucho cariño como siempre

Rafael.