sábado, 27 de julio de 2013

REFUTANDO A LOS SIMPLONES Y DE PIÑÓN FIJO Y PONIÉNDOLOS EN EVIDENCIA




Edith en un comentario 

DE UN BLOG TITULADO CRISTO NO EXISTIÓ


         Baldo: Acá la única oveja eres tu. Seguidor ciego de un tipo que censura y acomoda los comentarios en este blog a la medida de su conveniencia. La verdad absoluta de cualquier hecho acontecido en el pasado, absolutamente nadie puede tenerla porque si crees saber de historia deberías saber que nosotros siempre seremos observadores indirectos de todo hecho ocurrido fuera de nuestro tiempo.

         Por lo tanto solo tenemos la opción de tomar posturas en uno u otro lado, y acá lo que hacen el blog master y tú es abanderizarse ciegamente en su supuesta verdad, y decir a todo el que no este de acuerdo que es una persona de fe y descalificar… ¿quien los ha hecho jueces y dueños de la verdad?

       Yo tomo una postura ante el tema, y eso no me convierte en una persona de fe. Solo tengo objetividad, y me parece que Pedro, Andrés, Santiago, y los demás no habrían muerto de la forma en que lo hicieron si todo fue una farsa. Y los miles que fueron testigos, y que se dejaron matar por causa de Nazareno. SIC  Hasta aquí las innumerables respuestas 

     De un blog, en el que el blogmaster quita todo lo que le contraría, y se carga de insultos o los hace llegar por parte de sus satélites. A estas alturas, negar que Jesús de Nazaret existiera tiene la misma validez que decir que no existió Alejandro, Genghis Khan, o el mismo Napoleón.

   No admiten que gentes de gran valía, científicos, unos convertidos a Cristo y otros agnósticos sobre su personalidad, crean que existió fundados en sólidas fuentes. No les parece suficiente. Valen más sus “razonamientos”… y punto.

   Saltan al cuello contra cualquiera que demuestre un mínimo de razonamientos, y condenan al silencio a quien les refuta racionalmente con la historia en la mano. Y además se erigen en insultantes sostenedores de una tesis, como es la negación sorda y obstinada de su existencia, con razones o sin ellas.

   Lamentablemente, los “bocas sucias” que se dedican estúpidamente a negar la existencia del Jesús histórico abundan en los blog. Y además con lenguajes obscenos  Les intenté refutar con datos, y me borraron de los comentarios de su blog. Y digo como Jesús: Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. (Mateo 15:14) Y mira que fui prudente en intervenir.
    
    Y termino con una perla sacada entre muchas más del dichoso blog, dirigida a una en desacuerdo: Oye tarada ahora si ya te pasastes de la raya porque no te reunos con tu creador y dejar de molestar por aca”. SIC Y no trascribo otras más escabrosas. En fin, una verdadera orgía de satanismo y estupidez. Menos mal que nos queda la justicia de Dios... y su misericordia.

Otro que ha entrado fresquito. Otra y acabo: Divide y se un imbecil…anda a comer mierda y metete en tu cerebro de excremento que Jesus si existio.. aunque eso es imposible porque solo eres una laucha rastrera y seguidor de seudolidercillos de sectas estupidas como este blog…y estudia historia si quieres formarte tu propia opinion y no ser un insecto rastrero…jajajajaja pudrete ignorante.


Como ven muy documentado y razonado.

AMDG




RESPECTO AL BUDISMO Con todo respeto desde la discrepancia



 

Me hablaba un amigo sobre la relación que el Budismo tiene con el cristianismo, como si cualquier dirección nos llevara a la buena meta, o la que deseamos. En realidad ese es su pensamiento, y solo puedo hacerle algunas consideraciones. La acción del Espíritu de Cristo, no la puede sustituir nadie ni de lejos. Por tanto yo no respondo como teólogo, (Que no tengo base para ello) sino tratando de ser lógico y consecuente con lo que he experimentado.

Se dice que el budismo no impone creencias. Si eso es verdad  ¿Qué es el budismo? Algo tiene que tener para que se acerque uno a él, y eso son creencias y dogmas al fin y al cabo. A mí me agrada la meditación de los misterios de Cristo, y puedo comprender el desprendimiento y todo eso. Es pues, también, una moral como otra cualquiera.

Ahora bien, Jesús fue perfecto, y creo que Él es el que dijo que era. Nadie puede artificialmente formular una fábula como dicen los evangelios, aun admitiendo (que no es así), alguna mixtificaciones, exageraciones y deseos de que las cosas fueran como las cuentan. Basado en que Jesús es uno con el Padre Creador, yo sostengo una esperanza bien concreta.

El budismo no tiene dios, por lo que tanta meditación y tanto esfuerzo no lleva a nada. Es preferible la vida loca, y por tanto de gozar de tantos placeres como uno pueda y al final, si va mal la cosa, con un disparo de revólver se soluciona todo. Ya reencarnaremos o algo así.

¡Poner todo el potencial espiritual de La Creación sobre los débiles hombros de los seres humanos! ¿Es que no sabemos lo que somos los seres humanos, tan tendentes a la corrupción? ¿Y en estas manos vamos a dejar el destino humano? Permítanme que lo dude; yo no me fiaría de tamaña temeridad.

Hay quien dice que la carga que el cristianismo (catolicismo), había puesto sobre sus hombros se la quitó mediante la meditación. ¿Qué meditaba? Cuando en el cristianismo existe el perdón, y nunca acaban los becerros gordos, (Lucas 15:30) ¿Qué sabría esa persona de la misericordia de Dios?

¿Qué el budismo no obliga a nada? Pues no le veo la gracia. Existen preceptos que también son imposiciones que llevar a cabo. O sea igual que el teísmo. Este es tan lógico, como que las galaxias están encima (o debajo) de nosotros. Y el sufrimiento o un dolor de muelas, no se superan con meditar.

Son realidades que están presentes en cada lugar donde hay humanos. Una esperanza puede amortiguar y hacer pasables o soportables, los dolores comunes, aunque estos están ahí como el alimento, el agua o la gravedad.

Simplemente existen. Y existen también sobre el que medita; y como dice la Biblia: Todo acontece de la misma manera a todos; un mismo suceso ocurre al justo y al impío; al bueno, al limpio y al no limpio; al que sacrifica, y al que no sacrifica; como al bueno, así al que peca; al que jura, como al que teme el juramento. (Eclesiastés 9:2).

Porque la vida transcurre al margen de nosotros, y ella pone los datos de nuestra vida. Hay sabios que apenas pueden alimentarse con lo que obtienen, y hay rufianes o fantoches que llegan a los más altos lugares de la riqueza y la sociedad. El asunto no depende de nosotros, sino en una muy limitada parcela.

Dice también La Escritura con inmejorable criterio sabiduría y experiencia: Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos. (Eclesiastés 9:11).

La compasión, la libertad, la tolerancia y el amor a los demás, figuran como primeras condiciones del cristianismo por lo cual no veo ventaja budista alguna. El desarrollo de la razón, se puede hacer desde el cristianismo auténtico. Normalmente, cuando se contempla un cristianismo de «guardarropía», claro está que el budismo te parece algo exótico y bonito

¿Que desarrolla la persona? Es un buen método, pero en su propio lugar. No se pueden contemplar ambas religiones, desde la perspectiva frívola de la búsqueda de cosas nuevas y exóticas. En definitiva y con el mayor respeto a cualquiera que quiera ir por sus propios caminos, yo me quedo con Jesús y con su persona, presente siempre en mi espíritu y mi mente.

Cuando te introduces en Cristo como hermano, como  amigo, y vives tu existencia junto a la suya, las demás cosas quedan tan diminutas, que la comparación aparece ridícula. En fin; cada cual. Esto solo es una opinión.

AMDG

martes, 23 de julio de 2013

ORANDO Y MAJANDO.


ninia orando


Hay mucha gente que cree que los que rezan u oran, que tanto da, son malos para afuera a pesar de los rezos. No se puede ser justo después de orar porque así lo quieran algunos. Tal es que ellos, que dicen tan mal de los cristianos, son irremediablemente injustos en sus tratos y en sus hechos. Orar es un privilegio maravilloso porque es estar cara a cara con Dios, y podemos desde amarle y estar dentro de su voluntad, hasta recriminarle por nuestras cuitas y desgracias.

Cuando hay personas que rezan y no cumplen con las especificaciones de la comisión de Jesús, nuestro Maestro, es porque no se hace suficiente oración y esta es vaga y descuidada. Cuando hablamos con alguna persona de rango, la escuchamos atentamente sin distracciones ni vaguedades. Es un interlocutor serio y conocedor. ¿Nos imaginamos que sería hablar cara a cara con el rey de España? No cabe distracción.

Si ve que lo hacemos distraídamente él no oye, y se retira para que la oración o el rezo sean palabras al viento que no tienen ningún vigor ni eficacia. Muchos se extrañan por que su oración no tiene respuesta, y es que la hace a voleo como algo insustancial. Dios siempre responde a nuestras oraciones.

Lo que ocurre es que no es un demiurgo que está al servicio de cualquiera. Él nunca abdicó de su soberanía y cuando se va a tratar con Él, es preciso hacerlo en las condiciones que a Él le agradan y no de cualquier manera y a capricho de cualquiera.

La oración es el principal medio que tenemos los creyentes y todos los hombres para vencer y quitar el pecado (2 Reyes 23:1-8). La oración es la mejor ayuda puesto que ponemos a Dios en el problema que tenemos y Él sabe hacerse cargo de cualquier problema, para reducirlo a una lección o un milagro que supere las posibilidades que nosotros tenemos. (Hechos 12:5; vea también Hebreos 4:16).

 Solo hay santidad cuando somos como Dios en el interés de devolverle el amor que el tiene para nosotros. Es después de Cristo la principal fuente de santidad. No que seamos santurrones sino que cumplamos plenamente los criterios de Jesús que son los de Dios el Padre. Hacer justicia e inclinarnos ante Dios que es generoso en el perdón. Y esto mismo dice la Santa Escritura: Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahvé, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. (Isaías 55:7)


Si queremos testificar con poder, es necesaria la oración, que no es solo vocal y de palabra hueca sino la permanencia constante en la presencia de Dios. (2 Corintios. 12:7-9). Así se recibe ayuda para poder cumplir los amorosos designios del Padre, y santidad para que seamos como sal y levadura, para que la masa fermente en el deseo de Dios de que todos los hombres se salven y vengan a conocimiento de la verdad. (1ª Timoteo 2:4)

SEGUIRÁ


AMDG

viernes, 19 de julio de 2013

RESPUESTA A UN TESTIGO DE JEHOVÁ


 


Estimado “testigo”: Le respondo con brevedad si es posible. Sé que me dejo mucho atrás, pero la brevedad tiene sus servidumbres. No sabría escribir un libro con mis refutaciones que quieren ser instrucción y no disputa. Presuponer que veneración es igual a adoración, ya es una incongruencia y un fallo gramatical.  El diccionario lo da como casi igual porque solo contempla la repercusión y usos sociales.


Venero a San Pablo, y no lo adoro ¿se entiende? Porque en el antiguo templo, y esto en Jerusalén donde no se andaban con chiquitas en estas cosas de la “religión”, también había adornos en el templo, manzanas, un buey, y lo que ellos llamaban el “mar de bronce” amén de otras muchas más. Eran útiles para los que iban al templo. En el próximo envío de Obra para la Difusión de la Santas Escrituras, pondré de todo esto.


Si miras en tu Biblia, verás que estas cosas eran porque Dios mismo lo mandaba. Así que si un señor o una jovencita ambos ignorantes le piden a San Antonio (en estatua claro, y puede ser San Luís, y si tiene barba puede ser  San Pedro) que le toque la lotería o que le proporcione un novio, no lo puedes tomar como adoración y por supuesto, que las buenas mujeres piensen que San Antonio es aquella estatua, entre las muchas que hay en las iglesias católicas.


En muchas iglesias no católicas, he visto en el púlpito una que otra cruz. Y conozco no pocas. Por esos casos, no concluyo con ligereza que los creyentes evangélicos u otros grupos adoren la cruz, ni los clavos, ni la escalera que usaron para bajar al Señor de la Cruz.

Tampoco el vicio de la “reverenditis” que ningún cristiano genuino desea, puede ser en muchos casos adorar sino a lo sumo admirar los conocimientos, la habilidad en la predicación, o la reverencia que se le debe al que habla gratamente de Jesús, Nuestro Señor.


La acusación tendenciosa de adoración a las imágenes, no es nada más que un prurito de inferioridad para sacar las peores cualidades de una Iglesia que viene desde los principios con toda dignidad y sus lacras de hombres.


Por lo demás nadie es mejor que nadie, y Dios que conoce lo íntimo de los corazones sabe distinguir y separar como dice el profeta la paja del trigo. (Jeremías 23:28) Por tanto: Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal,


Y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios. (Colosenses 2: 18,19) Léase todo el capítulo.


AMDG



domingo, 7 de julio de 2013

HONOR DE SOLDADO


HONOR DE SOLDADO

El honor de un soldado de cualquier rango es estar dispuesto a morir por defender aquello para lo que ha sido llamado, entregándose a este empeño sin rodeos y, en caso fatal, dando gustoso su vida para que viva la Patria. Es algo serio y definitivo. No caben dudas ni fluctuaciones. Estar dispuesto a darlo todo estoicamente por la libertad y la vida de los compatriotas, y alcanzar el premio que supone la victoria sobre el mal.


Pero las armas son distintas. Las armas de la milicia cristiana las define el apóstol de forma categórica: Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.


Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; (Efesios 6) Estas son nuestras armas y deben ser esgrimidas con total entrega, tal como hacen los militares ante el combate que les puede costar vida y fatigas.


Arengaba Erlach a los Berneses ante las numerosas tropas imperiales enemigas: solo se trata de repartir muchos golpes, y no temerlos. Y de ser más honrados que todo ese nublado de buitres, que solo se han juntado aquí para proporcionarnos más despojos y más gloria. Esa es la actitud cristiana. Golpes de la palabra y golpes del ejemplo, que en todas partes es la mejor forma de autoridad.


Y tomar ejemplo de tantos como se dan diariamente, en lugares donde ser cristiano es casi una condena al ostracismo o a la opresión, mientras nosotros somos unos "empedernidos quejicas" por cualquier inconveniente, mientras conservamos nuestras casas nuestra tranquilidad para ser o no ser cristianos, sin acabar de serlo definitivamente. Y esto, sin estar dispuestos a sufrir agresiones de palabra o de opiniones sobre nosotros, que parece que nos importan más que la opinión que Dios tiene sobre nosotros.


AMDG.  

MILICIA DEL CRISTIANO


Pues en estas cosas resulta que te doy la razón, Bernardo. Es natural que cuando se tiene una vocación se sumerja uno en ella completamente. La vida es milicia que se dice en el libro de Job. Hay muy distintas milicias, y en eso ya empezamos a discrepar. Me explico, aun en mi rudo lenguaje. La milicia comienza cuando el bebé tiene hambre y llora por alimentos.


En el momento de nacer y en el contraste entre el vientre de su madre cómodo y templado, y las cachetadas que le da el médico cuando nace para que reaccione en el nuevo medio en donde ha de pasa bastantes años, ya comienza la milicia. Pero ya te digo que hay muchas clases de milicias. La cristiana, es una milicia de las más difíciles y la más comprometida.


El soldado sabe cuando entra en combate que puede morir, y así emprende la acción contra el enemigo que trata de imponer sus condiciones. Simplemente está dispuesto a vencer y también a morir. Tal es la posición cristiana. Estar dispuesto a morir al mundo, reino de Satanás, nido de pecado, reino de dispersión, y de muerte vil para obtener la mejor tajada de este "Cosmos satánico" (κοσμον)


Cuando nacemos al Cristo de Dios es porque hemos muerto al mundo, y así dice San Pablo: Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. (2Tim. 2:4) En los cuarteles del ejercito español, hay una divisa que dice así: Todo por la patria. Y ellos están dispuestos a todo para hacerla efectiva, porque esta es su vocación y para ello los tiene la Patria. En otros cuarteles, también se dice: El honor es la principal divisa. Y así se cumple con disciplina y sacrificio. Es decir, con subordinación y orden. Nada de bromas. Las bromitas finas, para otros temas o materias.

AMDG


sábado, 6 de julio de 2013

OPOSITORES Y DISCREPANTES




Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto,
del Padre de las luces,
en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
(Santiago 1:7)

No hay problema en que me escribas, aunque más suave. Esto es un intercambio de ideas y debe ser pacífico. No imitemos a los políticos. ¡Es broma! Y dicha esta tontería, te respondo al asunto que me planteas. La predestinación no es materia que se trate por encima porque, o caemos en el pelagianismo o en la predestinación, que no dejan paso a una posibilidad de salvación en la que participan todos.


Jesús murió por todos no cabe duda, pero si murió por todos me dices: ¿porqué hay infierno, o separación del agrado de Dios? A todos les es aplicable la muerte… y resurrección de Jesús. El Evangelio no distingue de razas, naciones, color de piel y todo lo que los humanos inventamos para seguir la voluntad del enemigo; el diablo. Este busca separar, enconar, y consigue indefectiblemente hacernos pelear y guardar inquina, contra otras gentes de distintas culturas y costumbres.


La proclamación de la salvación es para todos: Todos se pueden acoger a esta maravillosa salvación que Cristo cumplió para nosotros en toda su plenitud. Su rechazo o su antagonismo, son la base de la perdición total, puesto que se rechaza descaradamente el misterio (no enigma) de la misericordia de Dios cumplida ampliamente en Jesucristo. La aceptación sin rebeldía de los propósitos de Dios, y el asentimiento de su misericordia, por medio de Cristo, es la solución única para salvarse.

          
         Ciertamente que Dios en su infinito poder y sabiduría conoce todo lo que ha de suceder, y hace que suceda y por tanto conoce a los perdidos como conoce a los salvos. De muchas maneras, el Espíritu de Cristo actúa para que con su influencia vengamos a la vía de la verdad. La aceptación o rechazo es cosa nuestra, aunque unos seamos ayudados por la Gracia que otros aceptarían si la conociesen. Pero Dios sabe lo que hay en el corazón de cada ser humano… quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. (1ª Timoteo 2)