JORGE DORÉ
Espérame, Señor, que ya no quiero
quedarme rezagado como antaño.
Yo puedo cargar cestas, traer peces,
marchar cuando lo estimes necesario...
Puedo limpiar el fondo de la barca,
remendarte las redes mientras canto
o guardar tu calzado al pie del monte
cuando subes a orar en solitario.
Puedo llenar con agua fresca y pura,
hasta el borde, la hilera de los cántaros
que al dulce mandamiento de tu voz
llenarán de buen vino cada vaso.
Puedo llevar mensajes a los otros
que no saben que en un humilde establo
nació la Luz y aún andan en penumbras.
¡Yo quiero ser, mi Dios, tu humilde faro!
Puedo llegar hasta el brocal del pozo
y darte de beber; salir al campo
a buscarte higos frescos, y en los pueblos
traerte a los enfermos desahuciados.
Pero espérame. No camino aprisa,
me desoriento a veces, otras caigo
por no mirar al frente como debo...
y me distraigo, es cierto, ante el sagrario.
Pero sé, sé que puedo con tu gracia
librarme del congénito letargo
que me me lastra los pies y que me deja
al fin de cada tarde, rezagado.
Espérame, Jesús. Y si no sirvo
más que para remiendo de tus paños...
¡déjame ser un hilo, sólo un hilo
del último doblez de tu sudario!
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Todo lo que puede interesar a los que gustan de conocer más opiniones que las que ya aportan los blog personales
viernes, 1 de noviembre de 2013
JORGE DORÉ: POESÍAS: PUEDO
martes, 22 de octubre de 2013
¡YO SÉ QUE MI REDENTOR VIVE! Enviado por Antonio Gudiño de Venezuela.
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LEA SU BIBLIA
jueves, 17 de octubre de 2013
DISCREPANDO DE UN MENSAJE AL QUE DOY ESTA RESPUESTA.

Siento discrepar, y no porque sea franquista,
(que a fuerza de estas y otras cositas me van a hacer que lo sea), sino porque hay que ver las cosas desde dos puntos de
vista, como dos son los que están en liza ustedes y los cristianos.
Y eso es irrenunciable, porque si dejan eso que es la razón de su existencia, no
tienen nada que decir. Si se opone al aborto es porque
su razón de ser es Jesucristo y lo que este
mandó. Lo que se haga en contra de su mandato, es cosa de pelafustanes y otros especímenes sin conciencia ni razón, aunque aporten “razonadas
sinrazones”.
Dicho esto, a nadie se obliga, ni nadie obliga a que se entre en
una iglesia. Defienden su punto de vista, como otro cualquiera el suyo.
¿Somos o no, todos iguales? Es también manifiesta
la persecución que sufrieron antes y después de la guerra. A Franco, que fue su
salvador y trajo el orden (autoritario, es verdad), dice usted que lo llevaban bajo palio. Es
muy natural, y le estaban agradecidos. Si
no entra él acaban con todos ¿Qué quiere
que hicieran?
Todos tienen derecho a lo suyo. Es cuestión civil. Si no, a quitar la estatua de Narvaez
en Loja, de donde era el buen señor... dicen. A Carrillo lo hicieron “doctor honoris causa”. No
sé que clase de honor, pero bueno. ¡Si quieren hacerlo! No me gusta nada, pero
como no participo quedo fuera del asunto.
Yo nunca he temido a la Guardia Civil , ni a la Policía , por el contrario
estoy junto a ellos en todo lo bueno. Conmigo nunca se han metido. Si los demás
pensaban en otra cosa, es asunto de cada cual…
Y había “civiles” republicanos. Estas cosas son
atavismos que ya tendrían que estar superados. Yo me he dedicado a trabajar
para ganarme la vida
Ahora vivimos en otros tiempos y hay que estar en lo actual, y
no venir "con relación de
dijuntos" como se decía en el libro “Martín Fierro”. Hay que
trabajar todos por la paz y la seguridad de un pueblo, que nos guste o no,
es católico hasta las cachas. Puede haber heterodoxos y de hecho los hay. Dentro del catolicismo hay muchos discrepantes como usted…
O como yo, y
como tantos.
No somos ladrillos, todos iguales, y lógicamente tenemos
distintas sensibilidades pero eso no quieta para que seamos sumisos y dejemos
que cada responsable cumpla su misión.. Lo que no es de recibo es la grosería, la destemplanza, y los
gritos. Los cristianos razonamos a la luz de la Revelación.
Una vez asistí a un sepelio evangélico, y cuatro vejetes
comecuras, dijeron que lo “han enterrado como a un
perro” porque no habían ido a la Iglesia , y no había
concurrido el cura del pueblo. Ya ve que los tic no se quitan así porque sí. Y
bien, considere que es una opinión y que es la
mía. Los demás también tienen la suya.
A los que discrepan digo que están en su derecho, pero no se
escandalicen tan agresivamente, ni hagan scraches porque las iglesias cristianas se opongan al
aborto, al “matrimonio” homosexual, a la fornicación, y en su ideario a muchos
vicios y actos que chocan de plano con lo
que les dejó dicho su fundador, Jesucristo. Y
ese hombre, Jesús, tenía razón, la única razón
del amor y la templanza. Lo demás es humano
y como tal errado de una u otra forma.
AMDG.
domingo, 13 de octubre de 2013
ALGO SOBRE MÍ
Estimado Francis: No tengo el menor inconveniente en satisfacer
tu curiosidad. Soy anciano y me he retirado de las pompas y vanidades y por eso
doy gracias a Dios de que no me haya puesto en eminencia, ya que tal vez hubiera
tenido que tomar decisiones que no me habrían gustado.
Ahora, ya al fin de mis días, contemplo todo cuanto he vivido, y
veo que seguir a Jesucristo ha sido el mejor acierto de mi vida. He vivido
siempre con estrechuras, pero también he llegado a fin de mes o año sin escasez. Como
decía el poeta
Yo, Boscán, no procuro otro tesoro
Sino poder vivir medianamente
Ni escondo otra riqueza, ni otra adoro.
Soy pobre (no miserable) y me atengo al mandamiento de Dios, que
no creas que es más fácil, ahora que las pasiones sensuales han casi desaparecido.
Hay otras muchas cosas por las que hay que vigilar, y que son propias de la
edad y de la situación.
Y me siento dichoso de no ser alguien de renombre, porque eso
significa una responsabilidad. Hay que tomar decisiones que me desbordarían, y
que de ningún modo hubiera tomado desde mi óptica cristiana. Así que ando en
paz y en justicia, hasta donde alcanzan mis fuerzas. Dios sabe lo que hay en mi
corazón.
Porque es que yo me creo lo que dijo Jesús, siendo yo muy joven, y
no me van a convencer los mensajeros de la mentira, de que no hay un Dios en el
Cielo. Lo hay y como decía un dicho en mis tiempos juveniles.
Yo no le temo a la muerte
Que la muerte es natural.
Solo le temo a la cuenta
Que a Dios le tengo que dar.
Estos mencionados mensajeros de la anarquía guerrera van
pregonando la era de la razón, pero desde el principio van errados en las
cuentas al negar la existencia de Jesús y de Dios. Y hay que ser muy zopenco para no entender que algo siempre proviene de
alguien. Si las cuentas están erradas
de principio, las demás operaciones, así sean matemáticas o
de otra clase, están erradas.
Tampoco hago caso de los aportes de los ignorantes que pretenden
darle a todo el sabor de su salsa. Las tonterías y
falsas cuestiones me dejan impasible. No desprecio
la piedad del pueblo ignorante voluntario, pero no quiero entrar en sus falsas
piedades, aunque respeto y admiro su devoción y su arrebato. Si no saben más y no
tienen más contacto con la realidad espiritual, no es negligencia
enteramente suya. Algo de culpa nos toca a
nosotros, que estamos algo más metidos en los misterios del Espíritu.
Tengo una magnífica familia, amigos, y soy feliz como un bobo.
Y como por naturaleza me quedan pocos telediarios, procuro ser cada día más
vigilante y hacer lo que pueda por la causa del Evangelio. Algunas veces
resulto casi herético para algunos, pero sé que hago lo correcto. Si hay error o aparezco insolente,
me acojo a la misericordia de Dios y digo como el Rey David.
Estoy en
grande angustia. Ruego que yo caiga en la mano de Yahvé, porque sus misericordias son muchas en extremo; pero que no
caiga en manos de hombres. (1º Crónicas 21:13)
AMDG
sábado, 12 de octubre de 2013
NO ESCUCHAR ENVÍO DE MI BUEN AMIGO BARTOLOMÉ LOPEZ LARA
Tú sí me entiendes, Rafael. No
se si habrá alguien más. Parece mentira, pero la gente no cambia nunca. Estoy
afirmando a las claras que el reino de Dios es ya realidad en mi humilde persona.
Eso es lo mismo que asegurar que Cristo obra en mi, que el
Señor, misericordiosísimamente, y al objeto de que se cumpla su Plan de
salvación, me
ha hecho semejante a su Hijo, me ha configurado con Él, me ha dado su amor, que
obra poderosamente en mi,
y nadie parece darse cuenta, nadie se lo cree, todos pasan olímpicamente de
ello, y es como si oyeran llover. Les da igual.
No se dan cuenta de que estamos ya en los últimos tiempos y
de que, tal como he dicho y sostenido tantas veces, Él me escogió para ser su Precursor, como Juan el Bautista, para
advertir a todos antes de que llegue el día grande y terrible de Yahvé, a fin
de que por medio de mi testimonio -para lo que me ha estado preparando a lo
largo de estos veinticinco últimos años- todos los llamados u ordenados a la vida eterna se
convirtieran de verdad al Señor
Como consecuencia de
ello, conviertan su corazón
tanto padres como hijos, maridos y mujeres..., con el fin de que todos seamos "una sola cosa" entre nosotros, al serlo con Nuestro
Señor, acabando para siempre con la confrontación y la división ancestral, por
la cual los seres humanos sufren tanto, enferman y mueren.
Pero nadie cree, porque se sigue teniendo la cerviz más dura que una piedra y no queremos dejar de ser quienes
somos ni de soltar la clase de vida a la que tan acostumbrados estamos, que es
la que nos lleva a la perdición si en ella no está Dios al nivel que debe de estar, que no lo
está, porque falta su
amor, y eso es algo tan evidente que no necesita demostración ninguna, y, por
lo tanto, es como un axioma.
Bien claro se lo dijo Cristo a los judíos de su época: "Os
conozco y sé que no tenéis en vosotros el amor de Dios". ¿Cómo no saber eso cuando sí se
tiene dentro dicho amor? Las obras, la forma en que se vive, nos delatan, tanto
cuando se tiene el amor de Dios como cuando no se tiene. Eso es algo que "canta".
Pero cuando el amor de Dios no está en nosotros, nadie es
capaz de ver que sí está en otros (y aunque se vea no se quiere ver), antes
bien, se ve raro el
comportamiento de ellos y se les persigue. O se les ignora.
Esa es la causa de que los que tienen el amor de Dios no sean
del mundo, mientras que sí lo son aquellos en los que es el amor del mundo el que está en sus corazones. Y con
ese amor del mundo creen que son buenos porque albergan buenos sentimientos por
los suyos.
Pero esos buenos sentimientos son susceptibles de variación
cuando las cosas no van tal como ellos creen que deben ir, cuando bien la
esposa, bien los hijos, bien los amigos, compañeros de trabajo, jefes.... no se portan con ellos como creían que
debían de portarse.
Entonces ese amor humano se convierte en otra cosa. Varía. Y puede convertirse
en todo lo contrario.
Eso nunca pasa con el amor de Dios por más cosas malas que nos puedan
hacer. Nunca se deja de amar a esas personas, y jamás se deja de pedir al Padre
por ellas para que se den cuenta de su mal proceder y puedan corregirse.
Los mensajes que ininterrumpidamente llevo poniendo aquí
tenían que haber traspasado
los límites de mis amigos y
haber pasado de ellos a otros amigos, y así sucesivamente, sin dejar de ir de
unos a otros, e incluso haber llegado al extranjero. Y sin embargo no han llegado ni siquiera
a la mayoría de mis amigos.
Han "muerto" en ellos. No han servido de nada, al menos hasta ahora.
Veremos qué es lo que pasa cuando Dios empiece a manifestarse de forma clara y contundente.
Confío en que entonces las cosas variarán, pues no creo que
nadie que quiera ser de Dios se exponga a no entrar en el reino de los cielos.
Por mi parte se que estoy haciendo lo que debo de hacer y que es Dios mismo el que me lo manda. Estoy tranquilo, por tanto.
La sangre de los que se condenen no caerá sobre mí y, por
tanto, no se me pedirá cuentas de ello. Como el inútil siervo que soy del Señor me estoy limitando a
hacer lo que me manda. El que lo quiera entender, que lo entienda.
Bartolomé Lopez Lara
lunes, 7 de octubre de 2013
LEYES BÍBLICAS SANITARIAS
“Porque la vida de toda carne está en su sangre.
Por eso mandé a los israelitas:
No comeréis la sangre de ninguna carne,
pues la vida de toda carne está en su sangre.
Quien la coma, será
excluido” (Lev.
17, 14)
Hay una serie de prejuicios y
muletillas que se ponen por delante cuando se trata de las ordenanzas del NT y
si me aprietan también en el Nuevo. Es una crítica que está siendo desmontada
por los avances de la ciencia médica y por las numerosas evidencias que nos
proporciona. Las gentes cuando son reconvenidas en estas materias, se buscan
otras para tratar de “enmendarle la plana a Dios”.
De esta manera se ceban sobre los
defectos que existen en la
Iglesia , mucho menos numerosos que en la vida corriente (que
no normal) se dan entre clérigos y laicos cristianos. Como decía Moratín: este celo, y esta
comezón docta, es general locura del filosofador siglo presente. Más difíciles
somos y atrevidos que nuestros padres, más innovadores, pero mejores no. Mucha
doctrina, poca virtud. Es ahora como antes, y es tontería negarlo.
Ahora es una evidencia que un
hemograma, es decir un análisis de sangre, nos cuenta todo lo que pasa en el
cuerpo de un ser humano. ¿Qué sabía Moisés de esto, cuando dijo que no comieran
sangre porque la sangre contenía la vida? ¿Quién le dio tanta ciencia, y tan
penetrantes conclusiones que aun hoy se llevan por los judíos a pesar de los
avances de la ciencia médica?
Cuando hay un accidente que produce
heridos y sangre, lo primero que se hace es cortar la hemorragia, y hasta
ponerle un suero que restablezca la circulación de esta. Y esto se dijo hace
miles de años por Revelación, porque no era cosa del vulgo ni de los médicos de
entonces.
Comer carne de conejo, de cuervo, abubilla,
cerdo, perro, mosca, etc. era algo prohibido en el pueblo de Israel hace
milenios, y así es ahora para los israelitas. Y a nadie gusta de comer un
cuervo y sabemos que el cerdo sin la ciencia moderna era fuente de triquinosis
y otras enfermedades casi incurables en aquel tiempo. Aun hoy se tiene que
reconocer que estos animales son coprófagos, y se desaconsejan por los mejores
dietistas.
Llevar una estaca en los campamentos y
cuando se sitiaba una ciudad era a los ojos de todos los demás pueblos una
tontería más de los israelitas pero cuando llegaban las disenterías y la peste,
ya tenían que levantar el sitio porque como al de Senaquerib, el ejército
sufría más bajas que las que les hacían los sitiados. Y aun estos últimos
también tenían algo que sufrir, por causa de la ignorancia de estas normas de
higiene.
Se encontraban todos enfermos: Y morían,
de tal forma que había que levantar el sitio de una ciudad por causa de las
enfermedades que surgían en los campamentos. En ellos se vertían excrementos que
diezmaban a los combatientes sitiadores, a causa de los olores y la extrema
contaminación. Eso no ocurría en los campamentos de Israel.
La estaca servía para que los beligerantes
del campamento hicieran un agujero en tierra y allí vertieran sus deposiciones.
Tendrás un lugar fuera del campamento adonde salgas; tendrás también entre tus armas una estaca; y cuando
estuvieres allí fuera, cavarás con ella, y luego al volverte cubrirás tu
excremento;
Porque Yahvé tu Dios anda en medio de tu campamento, para
librarte y para entregar a tus enemigos delante de ti; por tanto, tu campamento
ha de ser santo, para que él no vea en ti cosa inmunda, y se vuelva de en pos
de ti.
(Deuteronomio 23: 12, 13,14). Se podrían escribir infinidad de implicaciones
relativas a esas ordenanzas higiénicas. Otra vez volveremos para darlas a
conocer, sobre todo a los nuevos.
AMDG
domingo, 29 de septiembre de 2013
SOCIEDAD ENFANGADA EN EL PECADO (Una respuesta)
Claro que es como usted dice: la humanidad, desde la famosa Torre
de Babel, se ha esforzado en hacerse a sí misma unas leyes y unas ordenanzas
que, ignorando a Dios, se muestran impotentes para dar a cada persona la
felicidad tan buscada por todos. Las leyes de Dios, aumentadas en sublimidad por
Jesucristo, son despreciadas por casi todos. El mundo anda como vemos que anda.
Usted me dirá si el mayor enemigo del hombre no es el hombre.
Hemos oído de guerras, atropellos, intolerancia, persecución, auto inmolación,
reventando a la gente, aunque le cueste la vida al que lo perpetra. Opresión de
los grandes, y abandono de los pequeños. La ignorancia campa por sus respetos, las
personas son una triste imagen de lo que podrían ser si las ordenanzas de Dios
para vida se llevaran a cabo.
La gente está triste, y por ello tiene que acudir a los
“entretenimientos” y los espectáculos de masas como masa que es. Machacados por
la tribulación que es renegar de la voluntad de Dios, han de “divertirse” por
cuanto su espíritu está vacío y han de llenarlo con espejuelos del diablo que
al hombre natural resultan muy atractivos.
Y así dice el Señor a Jeremías y por tanto a todos nosotros: Guarda tus pies de andar
descalzos, y tu garganta de la sed. Mas dijiste: No hay remedio en ninguna
manera, porque a extraños he amado, y tras ellos he de ir. No hay que insistir en ello, porque ya conocemos
las secuelas de la droga, el alcohol, el juego, y tantos vicios como nos rodean
sin necesidad de hacer un catálogo de ellos. Ya
son en muchos una enfermedad que les hace sufrir como ninguna otra.
Solo encuentran alegrías en que sus finanzas marchen bien o que
su equipo favorito gane al oponente. Goebbel, ministro nazi, decía poco más o
menos: la estupidez de las masas solo es
comparable con su falta de memoria. Y
demostró la realidad de este aserto. Los cristianos no podemos ser solo masa.
Poseemos alma y sentimientos. Y así vemos como masas enormes
acuden a un evento maléfico, por cuanto ellos no se perciben de aquello es una
trampa del diablo. Ellos creen que socialmente es bueno y espiritualmente
también. Gran error, pues son esclavizados por lo que ellos creen que dominan.
La razón es invocada por los más irracionales, y se pone como
oponente a la fe. Es como tratar de demostrar que los hombres y mujeres de fe,
son tal como ellos nos prefieren irracionales y estúpidos. Nada de eso. Aunque nos juntemos para un acto o
un rito cada cual tiene su propia sensación ante los misterios. No somos masa
que produce gritos de ¡gol! con tal unanimidad que dan pena. Solo en estas cosas
pueden concentrarse los que acuden a cada cuatro pasos a la diosa Razón.
Y estos son los menos, puesto que la mitad larga del globo es
analfabeta y su crianza es poco menos que salvaje y lamentable. ¿Estos eran los
resultados de la “razón” y la “educación” en “libertad”. ¿Qué razón? ¿Qué
libertad? ¿Desde cuando, hacer lo bueno como estipulan las bienaventuranzas
está proscrito? Reinan la hipocresía y la sinrazón, el caciquismo es sustituido
por la prostitución, disfrazada de indiferencia por los sentimientos de los
demás.
Todos a
una se prostituyen, y así hacen verdad el clamor de Miqueas y todos los profetas:
Faltó el
misericordioso de la tierra, y ninguno hay recto entre los hombres; todos
acechan por sangre; cada cual arma red a su hermano.
Para completar la maldad con sus manos, el principal demanda, y el juez juzga por recompensa; y el grande habla el antojo de su
alma, y lo confirman.
El mejor de ellos es como el espino; el más recto,
como zarzal; el día de tu castigo viene, el que anunciaron tus atalayas; ahora
será su confusión.
No creáis en amigo, ni confiéis en príncipe; de la
que duerme a tu lado cuídate, no abras tu boca.
Porque el hijo deshonra al padre, la hija se
levanta contra la madre, la nuera contra su suegra, y los enemigos del hombre
son los de su casa. (Jeremías 2:25)
AMDG.
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