lunes, 5 de diciembre de 2011

DE LOS QUE BUSCAN GRANDEZAS Y UNA LECCIÓN DE LA BIBLIA.


Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos.
    El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados;
pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.
    Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos.
     Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.
     Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,
     y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;
    como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
(Mateo 20:20 y ss).

La pretensión de muchos de ser honrados y elevados a altos puestos de poder en la Iglesia es causa de muchas disputas disensiones y malignidad de los pensamientos entre hermanos. ¿Cómo sabiendo que no somos nada y que los dones que usamos los tenemos de Dios, y que no somos nuestros, nos atrevemos a desear puestos de relevancia antes de haber puesto a prueba nuestras virtudes cristianas?

Los ancianos (presbíteros) de la antigua Iglesia eran personas de veteranía y conducta ejemplar, que eran reconocidas por todas las congregaciones que fueron surgiendo, a medida que los apóstoles, y en especial San Pablo, iban plantando iglesias locales.

Solo había un título y este es el de servidor. Lo establece Jesús con su palabra y su ejemplo incontestable. Este título avala al que atiende la congregación con amor y temor de Dios, y a imitación del maestro pone su vida por las ovejas. No es ninguna diversión ni un puesto de gran honor delante de los hombres, sino el que se haga merecedor por el servicio a Dios en los hermanos.

Quien se cree bueno, y trabaja ansiosamente para conseguir una preferencia en la Iglesia de Cristo no se conoce bien, pues ese afán demuestra que se cree superior a los demás, y que él es quien ha de avalorar sus méritos y no Dios.

De aquí que cuando Jesús ve que unos desean ser preferidos y elevados sobre otros, les dice una verdad que deja escalofríos al que por algún motivo tiene el cargo de una comunidad.

A la pregunta en la que expresa cual será la situación: No sabéis lo que pedís la respuesta es tajante: si podemos. Bien, eso es muy atrevido, aunque parece por la concisión de la respuesta, que parecen decididos.

Estos discípulos están dispuestos a todo lo que pueden imaginar que han de sacrificar a esta aspiración, y por parte de Jesús se les confirma que la copa que Él beberá la han de beber ellos. Pero ellos no sabían hasta que punto era terrible el cáliz que Jesús había de beber. La humillación que había de soportar, y los tormentos físicos y morales que había de sufrir.

sábado, 3 de diciembre de 2011

INTELIGENCIA Y SUS APLICACIONES


Un buen amigo me envió recientemente un link sobre inteligencia y me hizo pensar en lo que es algo consustancial con la especie humana. La utilización de tal inteligencia. No es lo mismo se inteligente que actuar con inteligencia.

No tengo quejas de la mía, aunque si ve uno que el general  Norman Schwarzkopf, - el general que mandó a los americanos en la Guerra del Golfo- tenía 170 IQ, ya se hace uno una cura de humildad y empieza a ver claramente lo que realmente importa.

Ignoro la inteligencia que poseyera Napoleón, Tamerlán, etc. o los músicos y literatos más destacados. Conocemos maravillosos genios. Lo que importa para mis necesidades y las de todo el mundo, es tener un cociente intelectual suficiente para comprender lo que hace falta para vivir bien, en el sentido total de la expresión “inteligencia”.

Se habla mucho de inteligencia emocional y he leído un libro sobre ello titulado así y numerosos aplicaciones de esta llamada inteligencia. Recuerdo una frase que en una película antigua le hicieron decir a San Isidro labrador patrono de Madrid.

Le preguntaban unos petimetres petulantes, y respondía con extraña lucidez. Estos extrañados le dijeron que parecía inteligente. Él contestó lapidariamente: soy muy inteligente porque tengo toda mi confianza puesta en Dios.

A Algunos puede parecerles esta respuesta algo necia o petulante… o tal vez muy humilde. Eso depende del que la pondere. Para mí es una excelente contestación casi insuperable. La inteligencia emocional, es la normal puesta al servicio cristiano de hacer el bien y tratar de ser comprensivos, agradables y amigables con todas las personas.

Ser inteligente, supone que no vas a emitir una respuesta necia por una ofensa cierta o subjetivamente interpretada; ser inteligente supone que te vas a ordenar, porque el desorden hace multiplicar el trabajo sin provecho y el tiempo sin motivo.

Hay muchas maneras de ser inteligente, pero el que no aplica esa inteligencia a procurarse una vida agradable, y es incapaz de proporcionarse los estímulos y realizaciones que le gustan realmente, creo que es poco inteligente. Un tal Charles, creo que era sumamente inteligente... Ya saben, “Jack el Destripador”.

O esos malhechores astutos y muy inteligentes para sus fechorías y para burlar a la justicia, que en las películas muestran que en muchas cosas carecían de inteligencia, aunque les moviera por tiempo su orgullo. Un pequeño fallo les hacía caer en las manos de la justicia, compuesta de policías no tan inteligentes, aunque sí lo suficiente para llevarles a la cárcel.

Si la inteligencia no se aplica “inteligentemente” -valga el torpe retruécano- no vale una higa. Se dice que los muy inteligentes son desgraciados. Se ponen ejemplos de hombres famosos, que destacaron en su tiempo, que hicieron grandes hazañas, y fueron desdichados. Si un hombre inteligente es desgraciado, es porque no sabe aplicar su inteligencia, y si no sabe esto es que no es tan inteligente.

Hablando de mí como ejemplo, yo no soy demasiado inteligente y soy feliz como un tonto. ¿Por qué? Simplemente porque he sabido elegir el camino de la santidad y la fe en Jesucristo, y con ello me considero como el más inteligente del mundo, porque supe elegir entre tanto montículo de ideas que yo escudriñaba tenazmente.

Fui a dar con la montaña gigantea del Evangelio, y allí encontré la felicidad, la paz y la esperanza, y además aprender a ser humilde, dado que mi carácter fue, y es, el mayor obstáculo para mis objetivos espirituales. Solo hay que dar con la tecla. La tecla de Jesús.

DIOS ES BUENO

Hizo Dios un gran regalo
A los que de verdad le aman
Y a los que a otro dios aclaman,  
No será para ellos malo.

Somos entes de razón,
Y seres de inteligencia,
Que reprochan la indulgencia
De la divina sazón.

Seamos lógicos del todo,
Que la razón de la fe
No es barro ni será lodo.

Que es brillante concesión,
A los humanos mortales,
Y merece adoración.   

viernes, 2 de diciembre de 2011

¿UNA NUEVA INQUISICIÓN? (REFLEXIÓN)


¡ ¡ ¡NUNCA MAIS¡ ¡ ¡


Bueno, queridos inquisidores modernos. Si exigimos que todos tengan su libertad, y sobre todo el catolicismo, no sé porque gente que predica a Cristo tenga que ser postergada y despreciada por los católicos. Si el Papa llama a los cristianos protestantes, hermanos separados, es porque son hermanos separados. ¿O es que según algunos católicos, el Papa está equivocado?

Del mismo modo, también me “subleva”, el que los protestantes llamen a la Iglesia Católica la gran Ramera del Apocalipsis, y al Papa lindezas inaceptables por no decir más. Esta nueva persecución, como la de no dejar que se celebren misas en el Valle de los Caídos, me parece que es cambiar de oprimido a opresor. ¡Inquisidores no! Ni por parte de unos o de otros.

Los cristianos no pueden ser gendarmes, ni dedicarse a contar prosélitos. Se dice en La Escritura: El Señor añade a los que han de ser salvos. (Hechos 2:47) El proselitismo no es evangelismo, como el acoso y la traba que tanto criticamos en el Islam, no es cosa de cristianos.

Ellos que lo hagan en sus tierras pero aquí nadie debe hacerlo. Simplemente, porque eso no es el estilo del Maestro. Él dijo en una ocasión similar: dejadlos. (Mateo 15:14)

Cada cual sea consecuente con su fe, y que estas cosas sirvan para que la libertad.- sin romper moldes de vida.-  queridos por todos, sea la que en conciencia tenga cada cual. Este es un país cristiano, más o menos simpatizante o militante. Y en un país cristiano, ha de haber la libertad que pedimos a los islámicos en sus países.

La oración y el ayuno -de TODOS- dará a los incrédulos ocasión de ver la riqueza y bondad del cristianismo. Lo demás es graznar, para tener superioridad sobre todos. Y eso no es propio de cristianos cualquiera que sea su observancia.

Si el cristianismo del Medioevo y Renacimiento, hizo de la inquisición un instrumento de persecución, y los cristianos en los países musulmanes sufren muerte y persecución ¿por qué va a ser lo mismo aquí y ahora? ¿Es que nunca vamos a aprender, cual es la voluntad de Dios?

Las asechanzas y el descrédito que hacen unos de otros llamados cristianos, es algo que repugna al Espíritu de Cristo, el manso cordero de Dios. ¿Qué cada uno cree que lo que hace es lo mejor para honrar al Creador y a su manifestación en Jesucristo?

Pues convenzámosle de que nuestra doctrina y praxis son mejores, y más ajustada a verdad y por tanto lo querido por Dios. Después, el juicio pertenece a Dios y a nadie más.

Recordemos la parábola de la cizaña y el trigo como respondió Jesús. Él no se inquietaba por juntar a muchos, y en cierta ocasión dijo también: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. (Juan 6:26).

Basta ya de condenarnos unos a otros y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras (Hebreos 10:24). Porque en ella podremos ver lo bueno y lo menos bueno de cada uno, y entrar por la puerta estrecha que lleva a la vida. (Mateo 7:13)

Nadie que busca al Cristo, le sigue, y espera en Él es enemigo de Cristo. Si anda errado, es algo que juzga “Alguien” más capacitado que nosotros. Y ya sabemos, que Dios no ha abdicado de su soberanía y su poder.

No nos arroguemos nosotros quién es y quién no es. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. (Romanos 14:5) Cada uno a lo suyo con limpia conciencia y un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. (Efesios 4:6)

AMDG.

jueves, 1 de diciembre de 2011

DIOS NO ES IGNORANTE O DUBITATIVO


¡Ahí va eso!

Querido Enrique: por supuesto que yo sé que los textos más largos no los lee todo el mundo, pero en mis blog quiero que esté todo tal como yo lo escribí. Y sé también, que mucha gente se interesa más en enviar que en leer. De ahí la indigencia intelectual, que preside la red Internet en los comentarios.


Estos me hacen pensar, y me da pautas bastante aproximadas de la realidad, que se vierte sobre los artículos que escriben los líderes de opinión, tanto política como religiosa. Mis lecturas, aparte de que son mayormente de libros, son en segundo lugar de artículos y noticias de periódico, y los envíos de mis amigos. Algunos de ellos repetidos muchas veces.

Por otra parte, supongo que habrás meditado sobre la parábola del sembrador.-este sembraba, y unas semillas caían sobre piedras, otras sobre el camino y otras en buena tierra. (Lucas 8:8; Mateo, Marcos). Ese es el sistema. Así procedo, y así seguiré procediendo no mucho tiempo, dependiendo de mi edad y de mi condición.

Lo que hagan mis correspondientes con lo que les escribo es responsabilidad de ellos. No voy a edulcorar las cosas para que sean aceptadas. Digo como se dice en mi pueblo.-esto son lentejas, el que quiera las come y el que no... las deja-.

Con solo que lea una persona, y que esta se ponga en marcha, ya estoy sobradamente satisfecho. Mi casa y mis gentecillas ya saben a qué atenerse en cuanto a espiritualidad, que al fin y al cabo es lo único importante para ellos y para mí. Y obtengo muy buenos frutos. Y a otros siempre les queda algo en que meditar.

Pensar que Dios.-o si quieres, la inteligencia que hay detrás del Universo creado.- nos ha hecho para destrucción, es pensar que Dios es alguien irresponsable y poco inteligente. No es de recibo la reflexión de que hace cosas a tontas y a locas, y hace pruebas a ver si salen. Seríamos nosotros, más torpes y brutos que lo que suponemos ser.

Por tanto, Enrique, no me envíes algo que no has reflexionado. Porque eso no es, sino que es lo que se dice generalmente entre personas ignaras y de poca solvencia espiritual, y si me aprietas social. Acude a mirar lo que dice en los comentarios de diversos periódicos a los artículos que se publican, y verás a una España ignorante y temeraria que quiere opinar sobre todo sin el más mínimo conocimiento de lo que dicen. Pero lo dicen y se quedan tan panchos.

De la Iglesia Católica ni te hablo, porque ya me dices lo que me dices y que aquí no reproduzco. Hastiado estoy de recibir consejos y reproches, porque escribo sobre temas “religiosos” como se dice la gente entre sí.

Yo soy hombre de Dios, y como tal me comporto o trato de comportarme. Con fallos humanos, pero así pienso y así hablo. Soy de todos y para todos, y sigo el consejo de San Pablo.-examinarlo todo; retened lo bueno-. Y en esas ando.

Sí, es cierto que mis pobres talentos los podría dedicar a otras materias más del gusto del público semianalfabeto y semipagano, pero valoro más mi dignidad cristiana, que otras cosas que no me interesan en orden a mi vida eterna que sustento en Jesucristo. El que quiera que lea y el ue no y le molesta que me lo diga y le borro al instante.

Respeto toda clase de ideología, mientras esta no sea de perjuicio para nadie, pero no puedo respetar lo que sé que contiene “pócimas satánicas” aunque parezcan brillantes ideas.

Un toquecillo Bíblico

Estad siempre gozosos.
 Orad sin cesar.
 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
 No apaguéis al Espíritu.
 No menospreciéis las profecías.
 Examinadlo todo; retened lo bueno.
 Absteneos de toda especie de mal.

sábado, 26 de noviembre de 2011

JOVEN BELLA Soneto bizco


Mirada que impresiona por sincera,
Un rostro que es perfecto en armonía,
La voz suena a la vez templada y fría,
Y esconde una profunda y gran quimera.

Alma de niña, corazón ardiente,
Recónditos sentires de nostalgia;
Segura de su mente y de su gracia
Distante en su expresión serena y riente.

Tal es al par, lejana y asequible,
Subyuga en paradojas femeniles,
Carácter ingenioso y bonancible.

¡Venus, inteligente!, cual estatua
Original y clásica en un todo,
Eres jovial y alegre, sin ser fatua.

viernes, 25 de noviembre de 2011

LA REVOLUCIÓN DEL REINO DE DIOS



Tengo que reconocer por enésima vez, que la raza humana está perdida, y que solo la acción de Dios por Jesucristo tiene poder para rescatar a los que desde la eternidad están llamados a ser salvos y glorificados.

Jesús perdona lo mismo a Pedro su discípulo, que a la pecadora que en casa de Simón se echa a sus pies. Lo que lo que Jesús valora no es la personalidad en cuanto a la percepción de los hombres, sino a la que según el Espíritu reconoce que se equivoca y quiere cambiar.

Pecadores somos todos, queramos o no. La raza humana, es de por sí pecadora. Lo lleva en sus genes, y eso es una verdad que puede ser contrastada en todo momento.

La libertad produjo la rebelión y la caída. Solo hay que mirar la situación del mundo, para darse cuenta de que esto no lo arregla ni Pericles ni Napoleón, que bastante tenían con arreglarse ellos.

El Perdón de Jesús no responde a una actitud conciliadora, ni altruista o romántica; es más bien una negación al pecado, mientras por otra parte muestra su misericordia porque conoce nuestra profunda debilidad.

San Agustín es una muestra de ello. Por eso es que se humilla cuando en su libro “Confesiones” reconoce su adicción al circo, al desorden, y a la deshonestidad. La oración de Mónica, su madre, actúa consecuentemente con el reconocimiento por parte de Agustín de su perdición y su pecado.

En cualquier situación recibe, como la mujer de casa de Simón el fariseo, un perdón que como el de aquella mujer, le lleva a entregarse completamente al servicio de quien, con su inmenso poder le libra de la tristeza y oscuridad de su alma. El verdadero amor, actúa así.

Jesús no obra justificando al pecador, sino que más bien lo comprende, y conociendo su perdido estado, lo rescata para Dios.  Es por ello, la gratitud del que sabe perdonado y amnistiado completamente, y da lugar a las grandes expresiones de alegría y sumisión a Jesús.

Jesús no considera mejores a los pecadores que a los virtuosos, probos, y ejemplares ante los hombres. Él sale al encuentro de todos  para colocarlos limpios ante Dios, su Padre. Él se acerca a lo vil y a lo pobre, porque sabe los sufrimientos y las carencias que llevan sobre sí, tanto materiales como espirituales. No le importa que sea fariseo, sacerdote, o prostituta.

Todos estamos bajo pecado, y si bien la lumia no tiene mayores problemas con su situación moral, el fariseo y el sacerdote instruidos, son más conscientes aun de su flaqueza y de los peligros morales que les acechan. Jesús tiene libertad y autoridad para dirigirse a todos. Tiene potestad de perdonar, y de restituir a las personas a una situación de libertad por medio de su divina libertad.

Los ricos de este mundo no suelen reconocer el Reino de Dios, porque no tienen interés en que la situación cambie para ellos. Se sienten cómodos y seguros. El cambio de valores, y la revolución que significa el Reino de Dios, solo interesa o puede interesar a los que, pobres en todo, quieren una transformación de las cosas

Esta mutación puede ser, con la redención, motivo de soberbia y como hemos visto muchas veces rebelión contra Dios. Se arriesga a todo, para todos, y paga el rescate y defiende con su vida, nuestra vida. ¡Bendito es, por los siglos de los siglos!

miércoles, 23 de noviembre de 2011

¡AY DEL SOLO!


¡Naturalmente, amigo mío!, que Jesús el Cristo era hombre. Pues no faltaba más. ¡Y que clase de hombre! Usted reconoce que Él sí, era verídico, y que los demás de la religión, “tirios y troyanos”, no han sabido ser dignos de su legado. Bueno en eso puedo estar más o menos de acuerdo con usted. Somos seres humanos falibles, y por eso tenemos esas fluctuaciones que tanto lamentamos, pero que comprendemos en los demás y en nosotros mismos, a causa de esa reconocida flaqueza.

Verá; si los humanos fuéramos puros y perfectos, Jesús no habría hecho falta y nos la hubiésemos arreglado solos. El mundo sería un paraíso, y “ataríamos a los perros con longaniza” como se dice en lenguaje vulgar.  Pero amigo mío, la humanidad es corrompida desde su nacimiento, No es solo que está corrompida; es que es corrupta. Es incapaz, a pesar de las posibilidades que tiene, de organizarse en orden y en armonía de razas y de pensamiento  en paz, para el bien de todos.

Jesús no habría tenido que ser crucificado, pero tampoco resucitado, y garante de nuestra salvación de la justa ira de Dios sobre nuestra rebeldía, y el desprecio de sus ordenanzas para dirigirnos en medio de nuestro egoísmo y maldición. Si Jesús tuvo que ir a la cruz, y como hombre íntegro gimió y pidió al Padre Eterno que le librara de su sacrificio, es porque Dios sabía que sin su sangre no habría salvación.

Dios nos amó primero, y en su amor no quiso que nos perdiéramos y cayésemos en una muerte eterna, que significa estar separados de Dios y de la gloria y grandeza de su poder. (2 Tes. 1:8,9). No habrá cosa peor, que la condición de los que estarán lejos de la ventura de Dios y de la compañía de los que amaron al Señor, y son llevados, en medio de la Gloria eterna, a la victoria del Cristo y de su Padre eterno.

Allí conoceremos a tantos que también le siguieron, algunos hasta la muerte. A los que amamos tanto y a los que se volvieron de su mala vida al regalo de Cristo. Estaremos en una dicha eterna, y no habrá preocupaciones, porque el manto del Señor nos cubrirá con todo su esplendor.

Y no habrá quien nos espante, (Ezeq. 39:26) ni con amenazas, ni con tentaciones, porque estaremos en la visión y estado beatífico que es como dice el apóstol Pablo. Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. (1 Corintios 2:9) ¡Ya es decir!

Conoceremos una victoria sin paliativos, sin bajas ni pérdidas: Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. (Apoc.21:4,5) Es algo tan incalculablemente maravilloso que no cabe en mente humana.
Todo ello gratis, y sin precio de compromiso. El que quiera… (Apc. 22:17)
Un toquecillo bíblico
Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
    Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. Apoc. 21:6,7,8.