
Ante ti buen Jesús, humilde y quieto,
Me presento sin nada que decir,
Quisiera de mis labios reprimir
La angustia con que sufro tu decreto.
Nada puedo decir que sea secreto
Para ti que conoces mi vivir,
Y nunca dudas ledo en acudir
A mis ruegos, munífico y discreto.
¿A quien podré acudir cuando me embarga
El llanto por mis luchas y pesares?
¿Porqué me has retirado luz y adarga?
Tú llevaste la cruz ¿Porqué de azares,
Padezco dura espina y tan amarga,
Si en tus manos consigno mis pensares?
Con todo, de ti espero,
Que quites tanto abrojo de mi vida,
Y consueles de mi pena y de mi herida.
AMDG
Me presento sin nada que decir,
Quisiera de mis labios reprimir
La angustia con que sufro tu decreto.
Nada puedo decir que sea secreto
Para ti que conoces mi vivir,
Y nunca dudas ledo en acudir
A mis ruegos, munífico y discreto.
¿A quien podré acudir cuando me embarga
El llanto por mis luchas y pesares?
¿Porqué me has retirado luz y adarga?
Tú llevaste la cruz ¿Porqué de azares,
Padezco dura espina y tan amarga,
Si en tus manos consigno mis pensares?
Con todo, de ti espero,
Que quites tanto abrojo de mi vida,
Y consueles de mi pena y de mi herida.
AMDG