
Preso estaba, y mi enemigo
Me agobiaba con cadenas;
Solo al contacto contigo
Se evaporaban mis penas.
Solo Jesús es mi amigo,
Sus visitas son amenas,
No como falsas llamadas,
O cual cantos de sirenas.
Sus silbos son azucena
Blanca, grata, que acogía,
Y que a mi alma han aliviado.
Dulce Jesús, miel, colmena,
Junto a su madre María;
Ambos dos me han cautivado.
Me agobiaba con cadenas;
Solo al contacto contigo
Se evaporaban mis penas.
Solo Jesús es mi amigo,
Sus visitas son amenas,
No como falsas llamadas,
O cual cantos de sirenas.
Sus silbos son azucena
Blanca, grata, que acogía,
Y que a mi alma han aliviado.
Dulce Jesús, miel, colmena,
Junto a su madre María;
Ambos dos me han cautivado.