domingo, 8 de enero de 2012

VUELVE A MÍ, JESÚS



Desde el día que te fuiste de mi lado
Transito por desierto seco y muerto;
Me encuentro solitario, triste y yerto
Penando mis errores y pecado.

Perverso fui con loco desenfado,
Soberbio, habiendo loco despreciado
Tu amor, que me llamaba a ser liberto
Del grillo del dolor y del pecado.

¿Y tú, que a todos das amor y vida
Me dejas en la noche oscura y fría,
Sin lumbre, sin amor, ni luz, ni guía?

Acude a mí, y sana tú mi herida
Redime por tu amor mi vida impía
Y llena el corazón de tu alegría.

Y así, en tu cercanía,
Disfrute en tu regazo, rozagante,
De vida, paz, y gozo en todo instante.

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