
Te canto con palabras de la Biblia ;
Mi pluma rasga folio y corazón;
No quiero para ti cruel aflicción
Pues sueño te deseo, y no vigilia.
Eres el más preciado de los hombres;
El cielo te colmó de inmensos dones,
De gracia te llenó y de bendiciones,
Y nombre puso en ti sobre otros nombres.
No alcanzo a definir mi gozo ameno,
Ni puedo yo expresar tan eminente
Y noble inspiración de que estás lleno.
Es justo que tu amor llene mi mente
Y, plácido, consuéleme sereno,
En tanto tu persona siga ausente.
En tanto tu persona siga ausente.
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