sábado, 1 de diciembre de 2012


SEMÁNTICA

Por encima de estos pasaron las veleidades de los poderosos

Bueno, bueno, “ahora que ya había aprendido a decir pinícula;  van ahora y le ponen flyn”.  Y es que los intelectuales de salón no saben que decir para que nada cambie y todo parezca que ha progresado. Decía el mariscal Joffre ante un mapa de Francia cuando el avance alemán: “parece una gran conquista (la de los alemanes) pero se reduce a solo este territorio”.

Claro está, comparado con el mapa de Francia lo que habían logrado avanzar los alemanes en la primera guerra europea parecía mínimo los primeros días. Cuando al fin empezaron a quejarse aquellos vampiros, de que les faltaban “efectivos”, es decir hombres que llevar a la hecatombe, fue cuando empezaron los generales “limogés”, es decir, separados del mando, ya que en Limoges (Francia) estaba el mando supremo francés.

Ya faltaban hombres para gastar. 70 millones de movilizados y 9 millones de muertos. La Batalla del Ebro fue una escaramuza comparada con las de Verdún, Artois, Somme, y la desesperada “batalla del emperador” comenzada al final de la guerra como un último esfuerzo alemán para doblegar a sus enemigos.

Así los intelectuales de la Izquierda y de la derecha,  cambian los tercios para que nada cambie para ellos. Los jubilados serán de nuevo crucificados, para que el dispendio por los altos niveles continúe sin que nadie haga nada por detenerlo. Es que no hay dinero es el "Supremo Argumento". Y los culpables de esta catástrofe económica “rajando” hasta por los sobacos. Sean quienes sean. No entro en eso.

Claro está, es de lo más tonto meter al zorro en el corral para que guarde las gallinas. “Hoy por mí, mañana por ti”. ¡Vamos al trato! Y así seguimos con el vergonzoso asunto de los pinganillos, mientras los funcionarios se quedan sin paga de Diciembre que ellos ya han pagado a lo largo de su vida laboral. ¡Esto, justicia se llama!

Hay falta de “efectivo” que gastar, pero eso no va con las cosas del bombo y del luxury del Estado. Esperando estamos todos que alguien le eche valor, y diga el clásico “hasta aquí llegamos”. “Con todas las incomodidades, follones o peligros, esto se va a arreglar de la manera que queda arreglado y bien arreglado”.

Lo que ocurre es que el suicidio es para los desesperados, y en las altas esferas nadie está desesperado, porque se garantiza todo lo garantizable… y “p’alante”. La gente común está “mas tiesa que la mojama”, y las tiendas (y por ende las industrias) o se cierran, o se larga gente a la calle. Y lo malo es que no se contempla un panorama a corto que alivie las penas del ciudadano “soberano”. ¿Soberano? ¡Ja!

Así que a tirar de semántica y llamar como dice la Escritura cristiana: llamar a lo bueno malo, y a lo malo bueno. Y a derrochar, que la gente mientras pueda tirar solo irá detrás de los agitadores profesionales (esos sí que ganan), y será incapaz de votar a un tipo que “diga y haga”, y lo apoye para que haga lo que haya que hacer. Esto se eterniza y catapún, chi chin, ladran, luego cabalgamos”. Lo siento de veras, así lo veo a estilo cateto. Ya saben.- La semántica.  

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