miércoles, 18 de enero de 2012

GO PLACIDLY (PARA REFLEXIONAR Y DEJARSE DE TONTERÍAS)



Avanza plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda qué paz  puede haber en el   silencio. 

En la medida de lo posible, sin claudicar, mantente en buenas relaciones con todos.  Habla tu verdad tranquila y claramente, y escucha a los demás, incluso al tonto y al ignorante;  ellos también tienen sus historias. 

Evita a las personas chillonas y agresivas: son vejaciones para el espíritu.  Si te comparas con otros, podrías volverte vano o amargado, porque siempre habrá alguien mejor y alguien peor que tú.     

Disfruta de tus logros así como de tus planes.  Mantén el interés en tu carrera, por humilde que sea;  es una posesión auténtica en la cambiante fortuna de los tiempos.  Ejerce la prudencia en tus negocios, porque el mundo está lleno de engaños.  

Pero no dejes que esto te ciegue a la virtud que contiene. Muchas personas luchan por altos ideales, y por todas partes la vida está llena de heroísmo.  Sé tú mismo, y especialmente, no finjas el afecto.  Ni tampoco seas cínico en el amor;  porque por encima de toda aridez y desencanto, es tan perenne como la hierba. 

Acepta mansamente el consejo de los años que pasan, y renuncia de buen grado a las cosas de la juventud. Alimenta la fortaleza de espíritu para escudarte ante la desgracia repentina, pero no te dejes trastornar con imaginaciones.  Muchos temores nacen del cansancio y la soledad. 

Más allá de una sana disciplina, sé amable contigo mismo.  Eres un hijo del Universo, no menos que lo son los árboles y las estrellas: tienes pues derecho a estar aquí.    Y tanto si es claro o no para ti, no hay duda de que el Universo se desarrolla como debe.  

Por tanto, permanece en paz con Dios, como quiera que le concibas;  y cualesquiera que sean tus trabajos y aspiraciones en la ruidosa confusión de la vida, mantente en paz con tu alma. 

Con toda su impostura, penalidades y sueños rotos, este es no obstante un mundo bello. 

Sé alegre. 

Lucha por ser feliz.      

Max Ehrmann - Manuscrito hallado en la iglesia de Baltimore en 1927.

Trad.  Rafael Marañón Pérez    1978

1 comentario:

  1. Hermoso escrito que nos recuerda que la paz tiene luz propia,que hay que buscarla dentro de nosotros y que si hay paz en el alma irradiamos belleza y felicidad.
    Encantada de haber llegado aquí.
    Nelly Guerrero

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